Nuevo Código Genético. Del ADN al GNA

:: Vera Helena Tanze ::
Traducción de Melissa Park – meishiman@hotmail.com

Un código genético es más que una composición físico-química; es un conjunto de condiciones energéticas y vibratorias determinadas por el arquetipo de una Raza humana.
No se resume a la organización de las substancias de un organismo, ni a sus padrones de comportamiento, más tiene origen en la Idea Original de aquella Raza.
Por ser sus padrones dinámicos, los códigos genéticos son alterados conforme las necesidades son presentadas por la nueva Raza.

Cuando ocurre el ‘distanciamiento de los arquetipos’, es preciso que ocurra también una actualización. Puede resultar entonces el pasaje de una Raza para otra, y cambios de ciclo que requieren transformaciones más profundas.
Este es un proceso por el cual la Tierra y sus habitantes están pasando.
La sutilizaciòn de la Tierra está sucediendo progresivamente y, por eso, la nueva Raza que irá a habitarla está siendo preparada con los componentes genéticos necesarios para su ascensión.

Un nuevo código genético, o GNA, proveniente de mundos más sutiles, está siendo implantado por Jerarquías estelares en los cuerpos sutiles de los que están preparados para recibirlo, que serán los seres rescatables. En una Tierra futura, el nivel más denso será equivalente a los sub-niveles etéreos de hoy. El nuevo código genético capacitará al hombre para moverse de acuerdo con el propósito evolutivo planetario y para trascender las leyes del karma, liberándose consecuentemente de las leyes de la reencarnación, del modo como se procesa hoy.

La sigla GNA se refiere a un campo electromagnético y no a una sustancia química específica. La implantación del nuevo código se da, debido a la elevación de la conciencia de los seres rescatables, hasta el nivel más elevado del actual ADN. Así, el ADN vigente en la humanidad, puede llevarla hasta determinado nivel, en este ciclo que se cierra.
Ahora, para obtener mayor integración en las realidades internas, se torna necesario el GNA.

Dado su origen, el GNA trae a los hombres estabilidad, unidad de pensamiento y sentido de fraternidad, introduciendo una nueva vibración en el mundo subjetivo del individuo, proyectándose de nivel en nivel, sintonizando todos los átomos de sus cuerpos con su frecuencia sutil, y que está de acuerdo con la conciencia monádica (ver articulo: ADN, Mónadas y Almas Gemelas).

En un pasado lejano, los códigos genéticos fueron compuestos por las Conciencias Regentes, llamadas Jardineros del Espacio, a partir de la sustancia de cierto dinosaurio anfibio, sustancia que pasó por una serie de mutaciones, siendo en ella incorporados genes de origen extra planetario. En el correr de millares de años, hubo otras cuatro incorporaciones de genes cósmicos. Produjeron lo que hoy se refleja en los tipos humanos de piel amarilla, roja, negra y blanca. Ahora con la quinta incorporación, surge la raza color cobre.

Las diferencias entre ellas se debe a los orígenes, pues provienen de mundos diferentes, planetas diversos, y corresponden a diferentes leyes universales. Durante los ciclos pasados los individuos encarnaban en esas variedades de grupos para adquirir experiencias propias de cada grupo. Hoy, lo que importa es solamente la evolución de la conciencia en la búsqueda de la ascensión.
Con el despertar del hombre para niveles más internos, el ego será más fácilmente absorbido por el alma, posibilitando a la humanidad experimentar vida grupal, constituyéndose en sí mismos, una entidad. Por lo tanto el nuevo código genético es un instrumento para la conducción de los cuerpos y de las conciencias.

La substitución del actual ADN – totalmente material – por el GNA, es considerada un gran avance para la humanidad terrestre. Este hecho es desconocido por la ciencia genética común, pues es implantado por conciencias supra-físicas, proceso éste que se manifiesta antes en los planos internos y se refleja posteriormente en el externo. Estas elevadas conciencias actúan con intención de llevar el hombre a su destino cósmico.
El GNA también actúa en niveles más densos cuando hay receptividad para con sus padrones. De la misma forma, puede haber rechazo del GNA, que se recoge entonces para niveles subjetivos hasta su total disolución.

El GNA trae a la Tierra padrones de existencia cósmicos y constituye el fundamento de la Nueva Humanidad. Su vibración es puerta de acceso para que la conciencia pase a experimentar la vida en planos superiores. El GNA conduce a la sutilizaciòn de la materia, fortaleciendo el cuerpo de luz.
La capacidad de recibir el GNA depende de la afinidad interna con el que de él se irradia, pues corresponde a las verdaderas aspiraciones de quien lo recibe; así, tanto lo atrae como es atraído por él.
El GNA permite que se paute la vida por el pulsar del espíritu, lo que aún es un misterio para la mayoría y continuará siendo hasta que la pureza de la Ley Mayor se haya tornado la línea maestra de todos los seres humanos.

El proceso es individual, aunque abrace a la colectividad, por eso él se inicia en la 4ª dimensión, donde se puede vivenciar, poco a poco, la realidad de que TODOS SOMOS UNO.

Mucha Luz!

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