Un Recuento de civilizaciones ancestrales con tecnología avanzada

Por David Hatcher Childress

Como un verdadero Indiana Jones, el arqueólogo David Hatcher Childress ha realizado innumerables e increíbles viajes a algunos de los lugares más antiguos y remotos de la Tierra. Ha escrito prolíficamente acerca de ciudades perdidas y de civilizaciones antiguas, produciendo no menos de seis extensos libros (la serie “Lost Cities”), donde hace un recuento de la gloria olvidada de sitios hoy poco conocidos, desde el desierto de Gobi hasta Puma Punku en Bolivia, desde Mohenjo Daro hasta Ba’albek. Lo encontramos de salida hacia Nueva Guinea, en otra de sus expediciones arqueológicas, y le preguntamos si estaría dispuesto a escribir una exclusiva para “Atlantis Rising”, acerca de las diez principales civilizaciones antiguas con tecnología avanzada. Él estuvo de acuerdo en “cavar” sus archivos, y nos brinda así la siguiente historia.
1. MU O LEMURIASegún varias fuentes esotéricas, la primera civilización se presentó hace 78,000 años en un continente gigante conocido como Mu o Lemuria, el cual perduró 52,000 asombrosos años. Se dice que este continente fue destruido en los terremotos generados por el cambio de ubicación de los Polos, suceso que algunos estiman ocurrió hace unos 26,000 años, es decir hace aproximadamente 24,000 AC.

Mientras que Mu no alcanzó, supuestamente, una tecnología tan avanzada como lo hicieron otras civilizaciones más tarde, se dice que lograron una cierta tecnología avanzada particularmente en la construcción de edificios megalíticos duraderos, que podían soportar terremotos. Sin embargo, fue la ciencia de gobernar lo que se considera a menudo como el logro más grande de Mu.

Supuestamente existía un lenguaje y un gobierno. La educación era la nota clave del éxito del imperio, y debido a que cada ciudadano estaba versado en los leyes del Universo, además de que era entrenado cuidadosamente en alguna profesión o comercio, resultó una magnífica prosperidad. La educación de un niño era obligatoria hasta la edad de 21 años, cuando entonces era elegible para asistir a la escuela de la ciudadanía. Este período de entrenamiento duraba siete años; por lo cual la edad más temprana en la cual una persona se convertía en un ciudadano del imperio era a los 28 años.

2. LA ATLÁNTIDA

Se dice que cuando el continente de Mu se hundió, los océanos del mundo bajaron de nivel drásticamente, debido al movimiento de las aguas hacia la recientemente formada cuenca Pacífica. Las islas relativamente pequeñas que habían existido en el Atlántico, durante la época de la civilización Lemuriana, fueron dejadas expuestas y secas debido al océano en retroceso. La nueva tierra emergente se juntó con las islas de un archipiélago ya existente en el Océano Atlántico, para formar así un pequeño nuevo continente. Este continente es llamado Atlántida por algunos historiadores en la actualidad, aunque su nombre verdadero era “Poseidonis”.

Se cree que la Atlántida pudo haber llevado la tecnología a una condición muy avanzada, más allá de la qué existe en nuestro planeta hoy día. En el libro titulado “A Dweller On Two Planets”, primeramente dictado en 1884 por Phylos el Tibetano a un joven californiano de nombre Frederick Spencer Oliver, así como en la secuencia de 1940, “An Earth Dweller Returns”, existen menciones de inventos y dispositivos tales como los acondicionadores de aire para superar los vapores mortales y nocivos, lámparas cilíndricas sin aire, tubos de cristal iluminados por las fuerzas de la noche, rifles eléctricos, armas que emplean electricidad como fuerza propulsora (las armas tipo “carril” actuales son similares y de invención muy reciente), transportación monocarril, generadores por agua, un instrumento para condensar el agua de la atmósfera, y el Vailx, una nave aérea gobernada por fuerzas de levitación y de repulsión.

El profeta durmiente, Edgar Cayce, en una conferencia habló sobre el uso de aviones y de cristales, o “piedras de fuego”, utilizadas para la obtención de energía y otros fines relacionados. Él también habló del uso inadecuado de dicha energía y de advertencias de destrucción venidera.

3. IMPERIO RAMA DE LA INDIA

Afortunadamente los libros antiguos del imperio Rama de la India se han preservado, a diferencia de los de China, Egipto, América Central y Perú. Muchas de estas naciones antiguas ahora son tierras desérticas, han sido tragadas por la gruesa selva, o literalmente se encuentran en el fondo de algún océano. Con todo, la India, a pesar de la devastación por guerras e invasiones, logró mantener una gran parte de su historia antigua.

Durante mucho tiempo se pensó que la civilización hindú no databa de fechas mucho anteriores al 500 AC.; tan sólo cerca de 200 años antes de la invasión de Alejandro el Grande al subcontinente. En el último siglo, sin embargo, se han descubierto en el Valle del Indo (hoy día Pakistán) las ciudades extremadamente sofisticadas de Mohenjo Daro (“Monte de la Muerte”) y de Harappa.

Los descubrimientos de estas ciudades forzaron a los arqueólogos a empujar las fechas del origen de los millares de hindúes varios miles de años hacia atrás. Fue una maravilla para los investigadores modernos encontrar ciudades tan desarrolladas, lo que hizo pensar a los principales arqueólogos, que dichas ciudades se concibieron en su totalidad antes de ser construidas: un ejemplo temprano y notable del planeamiento urbano. Aún más notable es que el sistema de plomería y aguas residuales a través de la gran ciudad es superior al que se encuentra en Pakistán, la India, y la mayoría de los países Asiáticos actuales.

4. CIVILIZACIÓN OSIRIANA DEL MEDITERRÁNEO

Se dice que, en los tiempos de Atlántida y del Imperio Rama, el Mediterráneo era un valle grande y fértil. Allí se desarrolló una civilización antigua, anterior al Egipto dinástico, conocida como la civilización de Osiriana (de Osiris). El río Nilo salió de África, como lo hace hoy, y fue llamado el río Stix. Sin embargo, en vez de fluir en el mar Mediterráneo, en el delta del Nilo al norte de Egipto, continuó hacia el valle, y entonces dando vuelta el flujo hacia el oeste, creó un gran lago en la parte más profunda del valle Mediterráneo, y después fluyó hacia fuera, entre Malta y Sicilia, y hacia el sur de Cerdeña en el Atlántico, en Gibraltar (los pilares de Hércules). Cuando la Atlántida fue destruida en una agitación cataclísmica, este cambio en el Atlántico inundó lentamente la cuenca mediterránea, destruyendo las grandes ciudades Osirianas, y forzándolas a moverse a tierras más altas. Esta teoría ayuda a explicar los restos megalíticos extraños encontrados a través del Mediterráneo.

Es un hecho arqueológico de que hay más de 200 ciudades sumergidas en el Mediterráneo. La civilización Egipcia, junto con la Minoica y Micena en Creta y Grecia son, en teoría, remanentes de esta gran cultura ancestral. Esta civilización construyó grandes estructuras megalíticas a prueba de terremotos, y tenían la electricidad y otras conveniencias comunes durante la época de la Atlántida. Como Atlántida y Rama, tenían naves voladoras y otros modos del transporte, a menudo eléctricos en naturaleza. Las pistas misteriosas de Malta, que van sobre los acantilados y debajo del agua, pudieron haber sido, tal vez, parte de una antigua línea Osiriana de tranvía, que posiblemente transportaba las piedras hacia las ciudades ahora sumergidas.

El mejor ejemplo de la alta tecnología de los Osirianos es probablemente la plataforma asombrosa encontrada en Ba’albek, Líbano. La plataforma principal se compone de las rocas más grandes del mundo, los famosos “ashlars” de Báalbek. Algunas de las piedras individuales son de 82 pies de largo y 15 pies de grosor, cuyos pesos se estiman entre 1,200 y 1,500 toneladas cada una !

5. CIVILIZACIÓN DE UIGER EN EL DESIERTO DE GOBI

En los tiempos de la Atlántida y del Imperio Rama, se dice que existieron muchas ciudades antiguas, que conformaron la civilización de Uiger en el desierto de Gobi. Aunque el Gobi ahora es un desierto, en aquel tiempo estas ciudades eran puertos del océano. Edgar Cayce dijo una vez que serían descubiertos “elevadores” en una ciudad perdida en el desierto de Gobi, y mientras que no haya sucedido esto todavía, no es inadmisible.

Se dice que los “vimanas” y otros dispositivos avanzados estuvieron en uso en el área de Uiger, y el famoso explorador ruso, Nicolás Roerich, reportó haber visto un disco volador al Norte del Tíbet en los años 1930′s. Quizás el vehículo era un vimana antiguo que utilizaba la tecnología de Uiger, proveniente de alguna ciudad aún activa al Norte del Tíbet, en el desierto de Gobi.

Significativamente, se cree que los Ancianos de Lemuria, conocidos como la “Decimotercera Escuela”, movió su jefatura antes del cataclismo hacia la meseta deshabitada de Asia central que ahora llamamos Tíbet. Allí supuestamente establecieron una biblioteca y una escuela conocida como la “Gran Fraternidad Blanca”.

Por ejemplo, el gran filósofo chino Lao Tze, nacido en el 604 AC, habló con frecuencia de Maestros Ancestrales y de su profunda sabiduría. Él escribió el libro famoso, Tao Te Ching, probablemente el libro Chino más popular. Cuando finalmente salió de China, cerca del final de su muy larga vida, se dice que viajó al Oeste, a la tierra legendaria de Hsi Wang Mu. Según los chinos antiguos, ésta era la jefatura de los “Antiguos”. ¿Habría podido ser esta la Gran Fraternidad Blanca y la Decimotercera Escuela de Mu?

6. TIAHUANACO

Como en Mu y la Atlántida, la construcción en América del Sur era de escalas megalíticas, con las técnicas poligonales diseñadas para elaborar paredes masivas a prueba de terremotos. Las paredes resistentes a terremotos fueron importantes alrededor de todo el “anillo de fuego” del antiguo Mu.

Los hogares y los edificios comunales fueron construidos con bloques megalíticos de piedra. Debido al alto respeto que la cultura tenía por el bienestar de las generaciones futuras y el valor que pusieron sobre el crecimiento gradual y sostenido de la comunidad, las estructuras fueron construidas para durar por miles de años. Una casa construida de cemento, madera y paredes de yeso podría durar cientos de años, si es mantenida. Atestigüe la construcción megalítica de Egipto, Malta y Perú. Estos edificios todavía están de pie hoy. Cuzco, la capital del antiguo Perú, que fue construida probablemente antes de los Incas, todavía es habita hoy, después de miles de años. De hecho, muchos edificios del céntrico Cuzco de hoy incorporan las paredes que cuentan con varios centenares de años de antigüedad (mientras que los edificios más recientes, construidos por los españoles, ya se están desmoronando).

Solo algunos cientos de millas al Sur de Cuzco yacen las fantásticas ruinas de Puma Punku, en el Altiplano de Bolivia. Estas ruinas, cercanas una milla de las famosas ruinas de Tiahuanaco, son construcciones megalíticas masivas que muestran derribadas como bloques de un edificio de juguete. ¿Qué clase de cataclismo pudo producir tal cosa? Aquí aparece nuevamente el tipo de construcción megalítica elaborada para durar miles de años, pero, con todo, los bloques de 100 toneladas han sido arrasados por fuerzas geológicas poderosas.

Parece que el continente Sur Americano fue repentina y violentamente empujado hacia arriba durante alguna clase de cataclismo, muy probablemente con el cambio de los Polos. Un canal marcado por el nivel del mar se puede ver ahora a 13,000 pies en las montañas de los Andes. Como evidencia posible para este escenario, muchos fósiles del océano se pueden encontrar cerca del lago Titicaca. El lago incluso es habitado por los únicos caballitos de mar conocidos en agua dulce.

7. LOS MAYAS

El tipo de pirámides Mayas se encuentran desde América Central, hasta sitios tan distantes como la isla Indonesia de Java. La pirámide de Sukuh, en las faldas del monte Lawu, cerca de Surakarta en Java central, es un templo asombroso con estelas de piedra y una pirámide escalonada que se asemeja a cualesquiera de la encontradas en las selvas de América Central. La pirámide es de hecho virtualmente idéntica a las pirámides encontradas en el o antiguo sitio Maya de Uaxactun, cerca de Tikal.

Los antiguos Mayas eran astrónomos y matemáticos brillantes, cuyas tempranas ciudades vivieron en armonía agraria con la tierra. Construyeron canales y ciudades con jardines hidropónicos a través de la península de Yucatán. Se alega que algunos de los glifos Mayas eran dispositivos radiónicos que difundían una vibración etérica para el control de insectos particulares.

Edgar Cayce menciona a los Mayas y su tecnología en una de sus lecturas: “En cuanto a una descripción de la manera de construcción de la piedra: encontramos que se trataba de un gran cilindro de cristal (como sería llamado hoy), cortado con facetas de tal manera que la tapa en la parte superior centralizaba la energía o la fuerza que se concentraba entre el extremo del cilindro y la tapa misma. Según lo indicado, se registran iguales maneras de construir en tres lugares de la tierra: en la porción sumergida de la Atlántida, o Poseidonis, donde una porción de los templos podría todavía descubrirse debajo del limo marino, cerca de lo que se conoce como Bimini, cerca de la costa de la Florida. Y (en segundo lugar) en los expedientes de los templos que estaban en Egipto, en donde la entidad actuó, más adelante, en cooperación con otros, a la preservación de los expedientes que vinieron de la tierra en donde éstos habían sido guardados. También (en tercer lugar) en los expedientes que fueron llevados a lo que es ahora Yucatán, en América, donde hoy día están estas piedras (de las que se sabe muy poco)…”.

Se cree que un antiguo centro de expedientes o registros reside en alguna parte de la región Maya, probablemente debajo de algún complejo piramidal existente, en un sistema subterráneo de túneles y cámaras. Algunas fuentes dicen que este depósito del conocimiento antiguo se mantiene en cristales del cuarzo de una calidad excepcional, capaces de retener grandes cantidades de información, de manera similar como lo hace un CD moderno.

8. CHINA ANTIGUA

La China antigua, conocida como Han China, se dice que provino, como todas las civilizaciones, del enorme continente Mu del Pacífico. Los chinos antiguos son conocidos por sus carruajes voladores, su geomancia, y la manipulación del jade, que compartieron con los Mayas. De hecho, las historias antiguas de los chinos y de los Mayas parecen estar muy ligadas.

Los antropólogos han presentado un buen caso al hablar de influencias taoístas en la América Central apoyándose en el hallazgo de símbolos y adornos de la dinastía Shang (el yin-yang es el más famoso, pero hay muchos más), y después relacionándolos con el arte y la escultura conocidos de los Mayas. El jade tenía una importancia particular para los chinos de Shang. Hasta ahora, la fuente del jade Chino no se ha establecido claramente. mucho de él pudo haber venido de América Central. Incluso la fuente del jade Centro Americano es un misterio; se cree que muchas minas antiguas de jade todavía no han sido descubiertas. Los antropólogos sugieren que los viajes chinos a México, entre 500-300 años AC, se pudieron haber relacionado con el comercio taoísta de setas o drogas mágicas de la longevidad.

Se dice de los chinos antiguos que fueron los creadores del papel de tocador, detectores de terremotos, billetes, cañones, tecnología de cohetes, métodos de impresión, y millares de otros artículos de alta tecnología. En 1959 los arqueólogos descubrieron en China hebillas de correa hechas de aluminio, con miles de años de antigüedad. ¡ El aluminio se procesa generalmente de la bauxita con electricidad !

9. ISRAEL Y ETIOPÍA ANCESTRALES

De los textos antiguos tales como la Biblia y el libro etíope Kebra Negast, tenemos cuentos de la alta tecnología antigua de Etiopía y de Israel. El templo en Jerusalén se dice haber sido fundado sobre tres bloques de piedra gigantescos, similares a los encontrados en Ba’albek, Líbano. Hoy, donde estuvo el reverenciado Templo de Salomón, existe la Mezquita de la Cúpula de la Roca , cuyas fundaciones se remontan, al parecer, a la civilización Osiriana nuevamente.

Al igual que mucha de la construcción Fenicia más reciente, el edificio del templo destinado a proteger el Arca de la Alianza, y los templos en Etiopía, son el último vestigio de las construcciones megalíticas. El montaje masivo del templo, construido por rey Salomón sobre las ruinas de un templo megalítico anterior, fue hecho para contener la antigua reliquia antigua conocida como el Arca de la Alianza.

Se dice que el Arca de la Alianza pudo haber sido una cada que servía de generador eléctrico y que almacenaba varios objetos sagrados, incluyendo una estatua sólida de oro de culturas anteriores, llamada el “santo de los santos”. Tanto el Arca como la estatua de oro se cree que fueron tomadas por Moisés de la cámara del Rey de la Gran Pirámide de Egipto, durante el período del éxodo.

Muchos eruditos creen que el Arca de la Alianza, así como otros artefactos antiguos, eran realmente dispositivos eléctricos, algunos de los cuales eran adorados en los templos como oráculos. Los recuentos de la Biblia indican cómo ciertas personas desautorizadas eran electrocutadas al tocar el Arca.

10. EL REINO SOLAR DE AROI EN EL PACÍFICO

La última civilización de mi lista es la antigua y virtualmente desconocida cultura del Reino Solar de Aroi, en el Pacífico. Cuando el continente perdido de Mu se hundió hace 24,000 años con el cambio de Polos, el Pacífico fue repoblado más adelante por una mezcla racial de todas las civilizaciones, provenientes del Imperio Rama, de China, de África y de las Américas.

Una nación isleña avanzada, con áreas de tierra más extensas que las existentes hoy en el Pacífico, creció alrededor de Polinesia, Melanesia y de Micronesia. Las leyendas antiguas en Polinesia atribuyen esta civilización notable al reino de Aroi, que existió muchos miles de años antes del redescubrimiento europeo del Pacífico. El reino Aroi construyó muchas de las pirámides, de las plataformas, de los arcos, de los caminos y de las estatuas megalíticas que se encuentra por todo el Pacífico central.

Cuando algunas de las más de 400 colinas de grava en Nueva Caledonia fueron excavadas en los años 60, las columnas de cemento a base de cal y conchas fueron datadas por carbono por Yale y por el museo de Nueva Caledonia, indicando que fueron hechas antes del 5,120 AC y 10,950 AC. Estas extrañas columnas de cemento se pueden encontrar en la parte meridional de Nueva Caledonia y en la isla de Pinos (Pines).

Según los isleños de Pascua, las estatuas de las islas caminaron o levitaron para moverse alrededor de la isla en sentido espiral, como las manecillas del reloj. En la isla de Pohnpei, los micronesios alegaban que las piedras de las ciudad de once millas cuadradas eran levitadas para colocarlas en su lugar.

Los polinesios de Nueva Zelanda, la isla de Pascua, Hawai y Tahití, todos creen que sus antepasados tenían la capacidad de volar y viajar a través del aire de una isla a otra. ¿Fue el remoto pero popular centro de convenciones de la Isla de Pascua, el destino del vuelo de “Air Atlantis” con escalas en Malta, Báalbek, y Rama ?

Fuente: Atlantis Rising, 1, 1994

Fuente

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Civilizaciones Perdidas. Mu o Lemuria

¿LA EVIDENCIA DE ESA ESTIRPE EN MEXICO?

Por: Roberto S. Contreras Esparza
Cuando uno tiene la oportunidad de visitar algunas de las impresionantes obras arquitectónicas del pasado arqueológico de México y mira las asombrosas construcciones, la perfección y los imponentes monumentos que realizaron nuestros antepasados, casi siempre se pregunta… ¿Cómo lo hicieron?, ¿con qué herramientas contaban?, ¿qué conocimiento tenían?, ¿qué función tenían? Muchas preguntas más que surcan nuestra mente al maravillarnos ante tales evidencias. El conocimiento y sabiduría que nos legaron la gran cantidad de pueblos antiguos, en gran parte fueron concebidos por medio de la evolución natural, por un conocimiento que poco a poco creció con los años y la experiencia. Para la ciencia oficial es un hecho, una verdad comprobable, que sus procedimientos ortodoxos, científicos y años de estudio -así se afirma- sólo fueron producto de la evolución. ¿Pero será esa la verdad?
CONOCIMIENTOS SUPERIORES EN EL PASADO

Entre los interesados e investigadores y sobre todo por los estudiosos de la astroarqueología, se han manejado diversas teorías para explicar de algún modo todo ese conocimiento de nuestros antepasados, aportando como prueba tradicionesreligiosas y orales, grabados, figurillas o antiquísimos relatos de libros sagrados que hacen alusión a posibles visitantes del espacio. Ellos habrían convivido con nuestros antepasados, dejando parte de sus conocimientos y avances en algunos pueblos del antiguo mundo. Fueron esos dioses quienes habitaron en enigmáticas civilizaciones de territorios míticos, posible cuna de estirpes de habitantes superiores de conocimiento avanzado en lugares como Agharta, Hiperbórea, la fabulosa Atlántida. Sitios que entre la historia y la leyenda han hecho suponer a muchos investigadores sobre el origen de una raza madre, un lugar en donde se tenía el dominio sobre las fuerzas de la naturaleza, con un impresionante adelanto tecnológico que diseminaron por todo el planeta y que ha llegado hasta nosotros de forma velada. Y es sobre una de estas increíbles razas, de una extraña civilización y su probable establecimiento en México de la que hablaremos en este artículo, la enigmática Lemuria. Sobre la fabulosa civilización de Mu o Lemuria se ha escrito mucho, se ha especulado más y es muy probable que a través de los años esta civilización se confunde entre la realidad y la ficción. Veamos cómo da inicio esta historia.

LA HISTORIA DE LEMURIA, NA O NAACAL

A principios del siglo XX, un coronel inglés de nombre James Churchward, al estudiar antiquísimas civilizaciones en India, por casualidad encontró una referencia sobre una vieja cultura de nombre Naacals, cuyos integrantes llegaron a India desde un misterioso continente ubicado en medio del Pacifico. Con creciente interés sobre lo que había descubierto, el coronel poco a poco ganó la confianza de un sabio sacerdote hindú, de los pocos que aun existían y que conocía la historia de esa hasta ahora desconocida raza, los Naacals. El sacerdote le entregó a Churchward unas arcaicas tablillas de barro que se creía habían sido hechas en Birmania y llevadas después a India, donde fueron custodiadas celosamente en templos religiosos. Las tablillas contenían fragmentos de la historia de una súper isla de nombre Lemuria, y contaban sobre su esplendor y su destrucción por fuerzas telúricas que ocasionaron el hundimiento de esa civilización en medio de una indescriptible tormenta, perdiéndose en el mar en una sola noche, debido a un increíble y extraordinario desastre natural. El interés del coronel James Churchward por saber más sobre esta misteriosa cultura le motivó a una búsqueda que lo llevaría por varias regiones del mundo, donde consiguió más información en escritos de culturas muy distantes entre sí. Encontró referencia sobre Lemuria en escritos como el Ramayana, el Chilan Balam, el Libro Egipcio de los Muertos, el Popol Vuh, la Biblia, el Códice Chimalpopoca, el Códice Troyano y otros escritos, en los que según el coronel Churchward se afirmaban y describían los acontecimientos de una gran catástrofe que ese investigador identificó como el fenómeno que hundió a Lemuria. Además entendía que las civilizaciones maya, egipcia, hindú, griega y judía y otras más guardaban en su historia testimonios y pruebas de gran trascendencia que aportó en sus investigaciones con el fin de probar la existencia de esta súper cultura e incluso llegó a afirmar que Lemuria era el lugar donde se hallaba el mítico “Jardín del Edén”, y que ese relato bíblico procedía de ese continente perdido. Más o menos esto fue lo que descubrió y dejó James Churchward para la posteridad, para los investigadores interesados en estos temas, el de las súper civilizaciones del pasado.

LOS LEMURIANOS, LA TERCERA RAZA MADRE

Al buscar más información sobre Lemuria, el equipo de Tercer Milenio encontró sobre este continente, en la página 416 del Glosario Teosofísico de la polémica investigadora de lo oculto, Helena P. Blavastky, que hay una clara descripción: “Lemuria, término moderno empleado por algunos naturalistas y que actualmente usan los teósofos para designar un vastísimo continente que según la Doctrina Secreta del Oriente, precedió a la Atlántida. Su nombre Oriental no revela gran cosa a los oídos europeos”. (La Lemuria constituía un antiquísimo y gigantísimo continente anterior a África y a la Atlántida. Fue destruida por los efectos de terremotos y de los fuegos subterráneos y sumergida en el fondo del océano desde hace algunos millones de años, dejando como recuerdo de ello varios picos de sus más altas montañas, que ahora son otras tantas islas, entre las cuales figuran la llamada isla de Pascua, famosa por sus estatuas gigantescas. Este continente comprendía el sur de África, Madagascar, Ceilán, Sumatra, Océano Índico, Australia y Nueva Zelanda, extendiéndose hasta gran parte del Océano Pacífico. Fue cuna y residencia de la tercera Raza-madre, o sea la primitiva humanidad física y sexual que en aquellos remotos tiempos tenían estatura gigantesca. Una vez desaparecida la Lemuria, surgió la gran Atlántida.)

LA LEMURIA Y SU EVIDENCIA EN MÉXICO

Según varios investigadores, una colonia de sobrevivientes de este magno continente se estableció en pleno centro de la planicie central de México. Nosotros, al tratar de averiguar un poco más sobre esta posibilidad, rastreamos los datos de James Churchward y de un minerólogo y arqueólogo de nombre William Niven, quien habló en sus libros -que fueron varios tomos- de este súper continente. Averiguamos la supuesta ubicación de esa colonia y algo sobre lo que sucedió después. Según Churchward, quien se basó en los descubrimiento arqueológicos del investigador William Niven, el asentamiento de Lemuria en México abarcó una superficie de 200 millas, desde Texcoco hasta Haluepantla, (Tlanepantla). En su libro El Continente Perdido de MU, en la página 226, referente a unas excavaciones específicas, se lee textualmente: “Las ruinas en las que encontré la imagen china se hallaban en los restos de la tercera o más baja civilización, a 30 pies de la superficie, en el pozo que yo (Niven), había excavado en San Miguel Amantla, cerca de Haluepantla, a 19 millas del Palacio Nacional, de la Ciudad de México”.

LA UBICACIÓN DE ESA INTELIGENTE SÚPER RAZA

Como se aprecia, Niven menciona el lugar de donde se extrajeron las figurillas y tablillas de barro de los Naacals. En la actualidad en esa zona (lugar que Churchward y Niven localizaron los vestigios de Lemuria), se encuentra una colonia que lleva el mismo nombre, San Miguel Amantla, y que se ubica a un costado de la ya desaparecida refinería 18 de Marzo, en la delegación Azcapotzalco. En las descripciones que hace el coronel en sus escritos, se encuentra más evidencia que prueba (si esto es cierto) la verdadera localización de los sobrevivientes del gran continente lemuriano. En otro párrafo más adelante de su libro El Continente Perdido de MU, el coronel Churchward hace más menciones al describir uno más de sus hallazgos, una tablilla de barro: “Tablilla número 1, fue encontrada esta tablilla en San Miguel Amantla, que esta muy cerca de Santiago Ahuizoctla (Ahuizotla), donde fue hallado el altar con su pintura descrita anteriormente”. Las colonias San Miguel Amantla de Tlapizac y Santiago Ahuizotla son lugares colindantes e incluso parte de la colonia Santiago Ahuizotla pertenece al Estado de México, en Naucalpan. Entonces por medio de estos datos podríamos pensar que muy cerca del Distrito Federal se estableció una colonia de los lemurianos, los Naacals. Sobre la zona que nos ocupa, las colonias Santiago Ahuizotla y San Miguel Amantla, averiguamos que en tiempos prehispánicos este lugar fue asentamiento de un pueblo mexicano, los matlanzincas, grandes orfebres y muy ágiles artesanos tributarios de Tenochtitlán. Los historiadores cuentan que los mismos emperadores de México-Tenochtitlán mandaban a ese lugar a hacerse sus vestimentas, ornamentos y joyas. Fue un lugar de grandes artífices.

JAMES CHURCHWARD Y WILLIAM NIVEN

En la actualidad, Santiago Ahuizotla y San Miguel Amantla son dos colonias como muchas otras del Distrito Federal. Cuando la zona fue visitada para esta investigación, se supo que hace varios años en San Miguel aún se podían ver vestigios de monumentos prehispánicos que debido al desconocimiento e ignorancia de las personas hace tiempo que se perdieron por desgracia. Sólo quedaron los recuerdos de las personas mayores, además de una buena cantidad de fragmentos, figurillas y otros objetos de cerámica, que los pobladores de esa zona al levantar sus casas y en otro tipo de excavaciones- han logrado rescatar y que ahora guardan celosamente como un tesoro personal y en secreto. Los habitantes de la zona se han unido para defender parte de ese terreno, pues donde antiguamente había unos campos de fútbol, han dado parte a las autoridades para que lo declaren como zona arqueológica y así evitar la invasión de gente de otras colonias y la construcción de unidades habitacionales. El problema lleva varios años y ni el Instituto Nacional de Antropología e Historia ni otras dependencias encargadas, lamentablemente, han hecho algo relevante al respecto. Pero volviendo con Lemuria es muy posible que entre esos hallazgos quede uno que otro objeto, mucho más antiguo que los elaborados por el pueblo de los matlanzincas y tal vez -como aseguraba James Churchward- que William Niven había descubierto esa mítica cuidad a mas de 30 pies de profundidad, lo que hace por ahora imposible saber más debido a la profundidad sobre ella. Para fortuna de los interesados en esta civilización, tal vez algún día, en un futuro próximo y con una tecnología más avanzada se hagan nuevos estudios, nuevas excavaciones y a lo mejor se logre desenterrar y descubrir más de esa gran civilización. El fin es que esto pueda ser la prueba fundamental de la estancia y ocupación de una colonia sobreviviente de los lemurianos en nuestro territorio. Pero, ¿quién sabe?, tal vez nunca lo sabremos. Por ahora seguiremos tratando, buscando y continuaremos hipotetizando sobre este mítico y enigmático continente hasta que no suceda algún descubrimiento interesante que nos diga lo contrario sobre Lemuria. ¿No cree usted?

ENRIQUE MERCADO ORUE, CONTACTADO

En varias de las pláticas sostenidas con el contactado mexicano Enrique Mercado, éste aseguraba haber estado en conexión con cierto grupo de visitantes del espacio y que esto lo llevara a escribir un interesante libro llamado “28 Horas a bordo de un OVNI“, en el que narraba algo de lo mucho que había vivido en sus múltiples encuentros con cierto grupo de extraterrestres. Mercado relató lo que ellos le habían contado sobre varias sucesos en relación a la raza de Lemuria. La Tierra habría sido visitada por cuatro razas predominantes que de alguna forma se dividieron el planeta; dos de esas razas eran los Zarios (Atlantes) y los de Mu o Lemurianos que por ciertos intereses internos tuvieron una confrontación entre ellos, dando por resultado la desaparición de sus respectivas súper civilizaciones. Según Mercado, por estirpe, nosotros, los latinos, descendemos de los Lemurianos, y el tipo caucásico-ario europeo es de los descendientes de los Atlantes. También hace mención este contactado, que otra de las cuatro razas visitantes, era de sólo mujeres (las Amazonas). Y si se busca bien en la historia y construcciones antiguas, se podrá encontrar con la evidencia de estas súper civilizaciones y su influencia que hay hasta nuestros días.

http://maestroviejo.wordpress.com/2013/03/18/civilizaciones-perdidas-mu-o-lemuria-3o-parte/