EL QUINTO ESPEJO: REFLEJOS DE NUESTROS MAYORES ACTOS DE COMPASIÓN- Gregg Braden

“Muéstrame la piedra que los constructores han rechazado. Esa será la piedra angular. “

Evangelio de Tomás

A finales de los ochenta, mi oficina se encontraba en un edificio enorme de varios pisos al pie de las colinas de Denver. A pesar de que la construcción era gigantesca, el final de la Guerra Fría y los recortes en los gastos del gobierno hicieron que la compañía en donde trabajaba redujera su personal y se consolidara. Cuando otras divisiones de la compañía se trasladaron a nuestras oficinas, el espacio era muy apreciado. Yo compartía mi oficina con otro empleado: una mujer que desempeñaba una función muy distinta a la mía en el mismo departamento. No había competencia ni compartíamos ninguna responsabilidad, y pronto nos hicimos buenos amigos, intercambiábamos historias de nuestros fines de semana con la familia, los amigos y las alegrías y las tristezas de la vida fuera de la compañía.

Un día, acabábamos de regresar del almuerzo y ella escuchaba los mensajes de su correo de voz. Con el rabillo del ojo, la vi quedarse inmóvil y sentarse con la mirada perdida. Había palidecido, excepto por el maquillaje sobre sus labios y mejillas, se veía totalmente blanca.

Después de que colgó el teléfono, le di un momento para que ser recobrara y luego le pregunté qué había ocurrido. Me miró y comenzó a contarme una historia que me pareció triste y poderosa al mismo tiempo.

Una buena amiga de ella tenía una hija muy joven con una combinación muy envidiable de belleza, habilidades atléticas y talentos artísticos, todos los cuales ella había cultivado desde su tierna infancia. Al crecer, la chica buscó la forma de combinar todos sus atributos en una sola carrera y escogió ser modelo de pasarela. Su familia apoyó su decisión y la ayudó de todas las formas posibles para que su sueño se hiciera realidad. Mientras enseñaba su portafolio a las agencias de publicidad, descubrió que muchas respondían con entusiasmo.

Recibió ofertas de viajes, educación y más apoyo de lo que había imaginado. Para todas las personas externas a ella, su vida no podía ser mejor.

Sin embargo, en un nivel sutil, casi imperceptible, aquellos que la conocían realmente pudieron notar que algo estaba cambiando. Su entusiasmo se estaba convirtiendo en preocupación. Las agencias con las que estaba trabajando buscaban un cierto tipo de apariencia en las mujeres que deseaban promover. A pesar de que la belleza de esta jovencita era única, no era exactamente lo que las agencias buscaban a finales de los ochenta. Acosada por lo que tenía que llegar a hacer para obtener ese algo tan especial, la joven le pidió ayuda a su familia para realizar una serie de procedimientos cosméticos para modelar su cuerpo según lo que ella creía que la industria estaba buscando.

Comenzó con las mejoras más obvias, recortes aquí y rellenos allá. Cuando se acercó a su meta, seguía sin tener la “apariencia” y comenzó a hacerse operaciones más radicales.

Desde su infancia, había tenido una ligera sobremordida, la barbilla y la mandíbula estaban ligeramente desfasadas. Aceptó una reestructuración que consistía en deshacer y reconstruir su mandíbula para crear una mejor simetría. Su boca estuvo cerrada con alambres por seis semanas mientras sus huesos se sanaban y durante esa época solamente se alimentó de líquidos. Una vez que le retiraron los alambres, tenía un rostro simétrico con los pómulos acentuados y la sobremordida era cosa del pasado. Al mirar una fotografía que mi compañera de oficina tenía de la hija de su amiga, personalmente no pude ver gran diferencia entre las imágenes antes y después de la cirugía.

A causa de todo el peso perdido después de semanas en dieta líquida, esta hermosa mujer comenzó a notar que su cuerpo ya no tenía la forma en V de antes de la cirugía. La realidad era que debido a la perdida de peso, su torso había perdido el tono muscular que le había dado las proporciones de “modelo”. Sin embargo, su percepción era que se trataba de un problema que podía ser remediado por medio de una cirugía que retirara sus costillas inferiores “flotantes” con el fin de crear mayor definición y proporciones.

El estrés causado por todas estas operaciones puso su cuerpo en un colapso emocional.

Descubrió que no podía controlar el aumento o pérdida de una libra aquí y una allá. Su cuerpo estaba en el modo de “perder peso” y lo estaba perdiendo día a día. Para cuando sus padres se dieron cuenta de lo que le estaba ocurriendo y la hospitalizaron, era demasiado tarde: atribuido a una serie de complicaciones, (no a una sola), la amiga de mi colega acababa de morir esa mañana. Ese fue el mensaje telefónico que ella había recibido después del almuerzo.

Puede ser que usted conozca personas en un camino similar, aunque espero que menos extremo. Uso este ejemplo para enfatizar un punto. La joven de la historia tenía una imagen de perfección en su mente. Y esta imagen se convirtió en su medida estándar de comparación. Se veía constantemente a la sombra de ese punto de referencia, usando su imagen mental como medida de comparación para su apariencia física. Sus creencias decían que ella era imperfecta como era, y que sus “imperfecciones” podían arreglarse por medio del milagro de la tecnología moderna. Sin embargo, lo que le ocurrió a esta mujer, va mucho más allá del procedimiento para arreglar sus supuestos defectos. Va directamente al corazón de este espejo.

¿Por qué la mujer sintió que dichos extremos eran necesarios para lograr el éxito? ¿Por qué su familia y amigos la apoyaron en su búsqueda de perfección? ¿Por qué esta joven, hermosa por su propio derecho, se sentía impulsada a convertirse en algo tan distinto a lo que era desde su nacimiento? ¿Qué miedo (o miedos) se volvió tan poderoso en su vida como para intentar cambiar su apariencia para conseguir la aprobación ajena? Quizá la mejor pregunta es: ¿Qué podemos aprender de su experiencia? ¿Qué usamos como nuestro criterio de comparación?

¿Cuál es el punto de referencia al que nos sujetamos cuando calibramos nuestros éxitos y fracasos en la vida?

LAS IMPERFECCIONES SON LA PERFECCIÓN

A menudo comparto esta historia en mis talleres. De inmediato, le pido a los participantes que realicen un pequeño cuadro en donde se evalúan en áreas tales como sus logros educativos, románticos, profesionales y atléticos. El sistema de calificación consiste en cuatro categorías que varían de “muy bueno” a “muy malo.” La clave es que les doy muy poco tiempo para responder los formularios. Y lo hago por una razón. La respuesta real sobre el papel es menos importante que el proceso mental para llegar a las respuestas.

Sin importar las respuestas, la realidad es que cualquier cosa menos que perfecto, es un juez participante juzgándolo a él o a ella. La única forma en que las personas pueden clasificarse como éxito o fracaso es comparándose con algo fuera de su experiencia.

Como todos sabemos, somos nuestros críticos más duros. Por esta razón, este espejo se nos muestra como nuestro acto de compasión mayor. Se trata de la compasión hacia nosotros mismos, hacia lo que somos y lo que nos hemos convertido.

Es a través del espejo de nosotros mismos que nos piden que aceptemos con compasión la perfección que ya existe en cada momento de la vida. Esto es cierto sin importar lo que los demás ven en ese momento o cómo resulte. Mientras le adjudiquemos una importancia de nuestra propia invención al resultado, toda experiencia es sencillamente una oportunidad de expresarnos… nada más ni nada menos.

¿Cómo sería de distinta su vida si permitiera que todo lo que hace fuera perfecto tal como es, sin importar como resulten las cosas? Si hacemos y creamos todo al máximo de nuestras capacidades, entonces a menos que lo comparemos con algo distinto, ¿cómo pude ser menos que grandioso? Si un proyecto profesional, una relación, una tarea escolar no resulta como lo esperábamos, podemos siempre aprender de nuestras experiencias y hacer las cosas de forma distinta la siguiente vez. En la Matriz Divina, es como nos sentimos respecto a nosotros mismos, nuestro desempeño, apariencia y logros, lo que se refleja de regreso en la realidad de nuestro mundo. Con esto en mente, la sanación más profunda de nuestras vidas también se puede convertir en nuestro mayor acto de compasión. Es el cariño que nos damos a nosotros mismos.

MÁS ALLÁ DE LOS ESPEJOS

Aunque ciertamente hay otros espejos que nos muestran secretos todavía más sutiles de nuestra verdadera naturaleza, los que acabo de describir aquí son los cinco espejos que nos permiten la mayor sanación en las relaciones de la vida. En este proceso, descubrimos nuestro poder más verdadero como creadores en la Matriz Divina. Cada espejo es un peldaño hacia un nivel mayor de dominio personal. Una vez que los conoce, ya no puede “desconocerlos”. Una vez que los ha visto recrearse en su vida, no puede “dejar de verlos”.

Cada vez que usted reconoce uno de los espejos en un lugar particular de su vida, hay muy buenas posibilidades que descubra el mismo patrón que también se está manifestando en otras áreas.

Por ejemplo, los asuntos respecto a tener el control que causan fuertes emociones con su familia en el hogar, pueden surgir con menor intensidad cuando está tratando de conseguir el mejor precio mientras le compra un automóvil usado a un extraño. La razón por la cual usted es más moderado es porque probablemente no tiene el mismo nivel de intimidad con el vendedor que con su familia y amigos. Aunque los patrones son menos intensos, siguen ahí. Y esta es la belleza del patrón holográfico de la conciencia. La resolución que usted encuentra en su relación con el vendedor de autos, el cajero del supermercado, o el mesero que le sirve un plato de comida quemada en su restaurante favorito, se destila en sus relaciones en el hogar. Así debe ser, ya que es la naturaleza intrínseca del holograma. Una vez que un patrón cambia en un lugar, todas las relaciones que comparten el mismo patrón se benefician.

Los cambios a veces nos llegan cuando menos los esperamos. Si no lo hicieran, quizá jamás nos levantaríamos en la mañana y diríamos: “Hoy pienso enfrentar las relaciones que me muestran los espejos más fuertes de mis juicios más profundos.” ¡Parece ser que no es así que funcionamos! Más bien, nuestras oportunidades de sanar a través de nuestros espejos, a menudo surgen cuando vamos de camino a recoger el correo en el buzón o a ponerle aire a las llantas de nuestro auto.

No hace mucho, conocí a un amigo que acababa de renunciar a su carrera, familia, amigos y una relación en otro estado, para mudarse al desierto del norte de Nuevo Mexico. Le pregunté por qué había dejado tanto tras de sí para vivir aislado en el alto desierto.

Comenzó a decirme que había venido a encontrar su “sendero espiritual.” Sin embargo, casi sin tomar aliento, me dijo que no había sido capaz de empezar porque nada parecía salir bien. Estaba teniendo problemas con su familia, con sus planes de negocios e incluso con los trabajadores que le estaban ayudando a construir su nuevo hogar “espiritual”. Su frustración era obvia. Al escuchar su historia, le ofrecí una perspectiva que podría ayudarlo.

Desde mi punto de vista, somos incapaces de llevar una vida que no sea espiritual. Para decirlo con otras palabras, siendo seres espirituales, solos podemos vivir experiencias espirituales. Sin importar lo que parezca, creo que toda conducta en nuestros senderos nos lleva al mismo lugar. Desde esas creencias, las actividades de todos los días no pueden separarse de nuestra evolución espiritual: ¡SON nuestra evolución espiritual!

Le sugerí a mi amigo que quizá todos esos retos que estaban ocurriendo en su vida en ese momento eran su sendero espiritual. Aunque esta no era obviamente la respuesta que él esperaba, sintió curiosidad respecto a lo que eso significaba. Él se había hecho a la idea de que su espiritualidad sería lograda viviendo en soledad y en calmada contemplación cada día.

Le aclaré mis creencias, sugiriendo que aunque todas esas cosas pueden llegar a ser parte de su vida, la forma en que resolvía cada uno de los retos que estaba enfrentando, podría ser precisamente el sendero que él había venido a explorar. Me miró de reojo y con una apariencia de sorpresa en su rostro se despidió de mí diciendo: “¡Tal vez así es!”

Extracto de La Matriz Divina.
Gregg Braden.

El cuarto espejo: Reflejos de nuestra noche oscura del alma – por Greg Bradden

 

Durante el auge de la alta tecnología a comienzos de la década de los noventa, Gerald (no es su nombre real) trabajaba como ingeniero en Silicon Valley, California. Tenía dos hermosas hijas jóvenes y estaba casado con una mujer igual de hermosa.

Llevaban juntos casi quince años. Cuando lo conocí, su compañía acababa de premiarlo por su quinto año como localizador de averías, experto en un tipo especial de programa informático. Su posición lo había convertido en un activo invaluable para la compañía, y la necesidad de su experiencia iba mucho más allá del horario típico de trabajo de las ocho de la mañana a las cinco de la tarde.

Para cumplir con la demanda de sus habilidades, Gerald comenzó a trabajar durante las noches y los fines de semana y a viajar a ferias y a exposiciones fuera de su ciudad con su programa de informática. Al cabo de poco tiempo, se encontró pasando más tiempo con sus colegas que con su familia. Podía ver el sufrimiento en sus ojos cuando me describía como se separaban cada vez más y más. Para cuando llegaba a casa en las noches, su esposa y sus hijas estaban dormidas, y se iba a la oficina antes de que ellas siquiera comenzaran su día. Pronto empezó a sentirse como un extraño en su propia casa. Sabía más acerca de las familias de sus compañeros de oficina que de la suya propia.

En ese momento, la vida de Gerald dio un giro dramático. Vino a verme para una sesión de consejería en la época en que escribía mi libro Walking Between the Worlds: The Science of Compassion, en donde describo cómo los “espejos” de las relaciones se manifiestan en nuestras vidas. Hace más de 2,200 años, los autores de los Rollos del Mar Muerto identificaron siete patrones específicos que podemos esperar en nuestras relaciones con los demás. Mientras se desarrollaba la historia de Gerald, era evidente que él estaba describiendo uno de estos patrones, el reflejo en la vida de nuestro mayor miedo, comúnmente llamado: “la Noche Oscura del Alma.”

Entre los ingenieros de su oficina había una joven y brillante programadora que tenía cerca de su misma edad. Se encontró haciendo equipo con esta mujer para asignaciones que a veces duraban días a la vez y los llevaban a ciudades por todo el país. Antes de que se diera cuenta, la conocía mejor que a su propia esposa. En este punto de la historia, sospeché que ya sabía en donde terminaría. Lo que no sabía fue lo que ocurrió después y por qué Gerald estaba tan molesto.

Al cabo de poco tiempo, él creía que estaba enamorado de su colega, y tomó la decisión de dejar a su mujer y a sus hijas para comenzar una nueva vida con ella. Esta decisión tenía todo el sentido del mundo, puesto que tenían tantas cosas en común. Al cabo de pocas semanas, sin embargo, su nueva compañera fue transferida a un proyecto en Los Ángeles.

Solicitando unos cuantos favores y usando varias artimañas, Gerald logró ser transferido a la misma oficina.

Inmediatamente, las cosas empezaron a salir mal, y Gerald descubrió que había perdido más de lo que había ganado. Los amigos que él y su esposa habían tenido por años, de repente se volvieron distantes e inaccesibles. Sus colegas pensaban que “había perdido la cabeza” al dejar su posición y sus proyectos por los cuales había trabajado tanto. Incluso sus padres estaban enojados por haber dejado a su familia. A pesar de su dolor, Gerald pensaba que era sencillamente el precio a pagar por el cambio. Estaba rumbo a una nueva vida. ¿Qué más podía pedir?

Aquí fue cuando apareció el espejo del equilibrio y llegó la Noche Oscura el Alma. Justo cuando todo parecía empezar a ponerse en su lugar, Gerald descubrió que en realidad ¡todo estaba derrumbándose! Al cabo de unas semanas, su nuevo amor le anunció que su relación no era lo que ella esperaba. La terminó de repente y le pidió que se fuera. Así como así, se encontró totalmente solo y devastado. “Después de todo lo que he hecho por ella, ¿cómo pudo?” se quejaba. Había dejado a su mujer, a sus hijas, a sus amigos, su trabajo, en fin, había entregado todo lo que amaba.

Pronto comenzó a desempeñarse mal en su trabajo. Después de varias advertencias y de una revisión de funciones mucho menos que estelar, finalmente lo despidieron. Según el desarrollo de la historia de Gerald, era evidente lo que había ocurrido: su vida había pasado de lo más elevado, con todos los prospectos de una nueva relación, un nuevo empleo y un mayor salario, hasta lo más bajo, cuando desaparecieron todos esos sueños. Esa noche Gerald vino a verme, me hizo una sola pregunta: “¿Qué ocurrió?” ¿Cómo podía ser que algo que parecía tan bueno hubiera terminado saliendo tan mal?

NUESTRA NOCHE OSCURA DEL ALMA: CÓMO RECONOCER LO QUE LA DESENCADENA

Para cuando conocí a Gerald, había perdido todo lo que amaba. La razón de esto es la clave de esta historia. En vez de haber dejado todo lo que amaba porque se sentía completo y estaba avanzando, había tomando sus decisiones solamente cuando creía que había algo mejor para reemplazar lo que tenía. Es decir, jugó a lo seguro. A causa de su miedo de no lograr encontrar algo mejor, se quedó físicamente con su matrimonio y su familia mucho tiempo después de haberse ido emocionalmente. Hay una diferencia sutil pero significativa entre dejar nuestros empleos, amigos y relaciones amorosas porque nos sentimos completos y quedarnos con ellos por miedo ¡a que no haya nada mejor para nosotros!

Puede haber una tendencia en todo tipo de relaciones a aferrarse a un estado hasta que llegue algo mejor.

Este apego puede ser causado por nuestra inconsciencia de lo que estamos haciendo, o porque tenemos miedo de remover todo y enfrentar la incertidumbre de no saber qué sigue después. Aunque puede muy bien representar un patrón del cual no somos conscientes, sigue siendo un patrón. Ya sea un empleo, una relación amorosa, o nuestro estilo de vida, podemos descubrir que seguimos un patrón en donde no estamos verdaderamente felices, pero no se lo comunicamos con honestidad a las personas en nuestras vidas. Entonces, aunque el mundo cree que nuestras vidas siguen por el camino normal, por dentro, estamos pidiendo a gritos un cambio y nos sentimos frustrados porque no sabemos cómo compartir esta necesidad con las personas cercanas a nosotros.

Este es un patrón que acumula negativismo. Nuestros verdaderos sentimientos se disfrazan de tensión, hostilidad o a veces simplemente estamos ausentes en la relación. Cada día que pasa, somos como autómatas en nuestros empleos o compartiendo la vida y el hogar con otra persona, mientras que nos distanciamos emocionalmente y estamos en otro mundo. Ya sea que tengamos problemas con un jefe, una pareja o incluso nosotros mismos, buscamos excusas, transigimos y esperamos. Entonces un día, así como así —¡pum!— ocurre.

Aparentemente de la nada, aparecen de repente en nuestras vidas todas esas cosas por las que esperábamos y que tango anhelábamos. Cuando lo hacen, nos lanzamos de lleno hacia ellas como si no existiera un mañana.

En el caso de Gerald, cuando se mudó a una nueva ciudad con su nueva relación, dejó tras él un vacío sin resolver en el cual su mundo colapso. Ahora, después de perder todo lo que amaba, Gerald se sentó frente a mí con gruesas lágrimas rodando por sus mejillas. “¿Cómo puedo recuperar mi empleo y mi familia? ¡Sólo dígame que tengo que hacer!”

Le pasé una caja de pañuelos faciales que mantenía cerca de mi mesa para momentos así. Le dije algo que lo tomó completamente por sorpresa: “Este momento de su vida no es para recuperar todo lo perdido, aunque eso es lo que acaba de ocurrir. Lo que usted ha creado para sí mismo trasciende su empleo y su familia. Acaba de despertar una fuerza en su interior que puede convertirse en su más poderosa aliada. Cuando uno ha pasado por una experiencia así, obtiene una nueva confianza que es inquebrantable. Acaba de entrar en una época que los antiguos reconocían y llamaban: la Noche Oscura del Alma.”

Gerald se secó sus lágrimas, se recostó en su silla y preguntó: “¿Qué quiere decir con la ‘Noche Oscura del Alma’?” ” ¿Cómo puede ser que jamás haya oído hablar de eso?”

Una Noche Oscura del Alma es una época de su vida en que atrae una situación que representa lo que para usted son sus peores miedos,” respondí. “Una época así por lo general llega cuando uno menos lo espera, y por lo general sin advertirnos de su llegada. La cuestión es,” proseguí, “que uno solamente puede ser atraído hacia esta dinámica ¡cuando su maestría de la vida envía la señal de que está listo! Entonces, justo cuando todo en la vida parece perfecto, el equilibrio que usted ha adquirido es la señal de que está listo para el cambio. El señuelo para crear el cambio será algo que usted ha anhelado toda su vida, algo a lo que sencillamente no puede resistirse. De lo contario, ¡uno jamás daría el salto!”

“¿Quiere decir un señuelo como una nueva relación?” Gerald preguntó.

“Precisamente como una nueva relación,” respondí.

“Una relación es el tipo de catalizador que promete que avancemos en la vida.” Pasé a explicar cómo aunque sepamos que somos perfectamente capaces de sobrevivir sin importar lo que la vida nos lance a la cara, no es nuestra naturaleza levantarnos una mañana y decir: “A ver… creo que hoy voy a renunciar a todo lo que amo y a entrar en mi Noche Oscura del Alma.” ¡Parece que no es así que funcionamos! Como es a menudo el caso, las grandes pruebas de nuestra Noche Oscura parecen llegar en el momento en que menos las esperamos.

Tiene perfecto sentido la posibilidad de que la vida nos brinde exactamente lo que necesitamos en el momento justo en que lo necesitamos. Así como no podemos llenar un vaso de agua hasta no abrir la llave, llenar la caja de herramientas emocionales es lo que desencadena la señal del grifo de la vida para atraer el cambio. Hasta que no activamos el flujo, nada ocurre. La otra cara de esta dinámica es que cuando nos encontramos ya en una Noche Oscura del Alma, puede ser tranquilizador saber que la única manera de habernos llevado a ese punto de la vida es porque nosotros fuimos quienes encendimos el interruptor. Lo sepamos o no, siempre estamos listos para lo que la vida nos puede servir.

NUESTROS PEORES MIEDOS

El propósito de la Noche Oscura del Alma es que experimentemos y sanemos nuestros peores miedos. Lo realmente interesante de la Noche Oscura es que como los miedos de todo el mundo son distintos, lo que puede parecer como una experiencia terrible para una persona, puede no ser nada del otro mundo para otra. Por ejemplo, Gerald admitió que su peor miedo era quedarse solo. Esa misma tarde había conversado con otra mujer que me había dicho que “estar sola” era su mayor alegría.

No es poco común que alguien que le tema a la soledad se convierta en un maestro en el tipo de relaciones en que experimenta su miedo. Gerald, por ejemplo, describió relaciones amorosas, amistades y empleos de su pasado que ¡no hubieran durado por nada del mundo! No obstante, él creía que cuando se terminaban era porque la relación había “fracasado.” En realidad, tuvieron tanto éxito que cada una de ellas le permitió ver pasar su peor miedo de quedarse solo. Sin embargo, como nunca se había sanado, ni siquiera había reconocido el patrón, se encontraba en situaciones en donde su miedo se volvía cada vez menos sutil. Finalmente, la vida lo llevó al punto en donde esta emoción estaba tan presente que tuvo que enfrentarla antes de seguir adelante.

Aunque podemos pasar muchas Noches Oscuras del Alma a lo largo de nuestras vidas, por lo general la primera es la más dura. También es con frecuencia la que origina el cambio más poderoso. Una vez que comprendemos por qué nos duele tanto, la experiencia comienza a adquirir un significado diferente. Cuando reconocemos las señales de una Noche Oscura, podemos decir: “¡Aja! ¡Conozco este patrón! Seguro que se trata de una Noche Oscura del Alma. Entonces, ¿qué es lo que se me ha pedido que aprenda o domine?”

Conozco personas que se sienten tan empoderadas una vez que logran sanar las experiencias de su Noche Oscura, que casi se atreven a retar al universo, ¡para que le envíe la siguiente! Lo hacen sencillamente porque saben que si sobrevivieron a la primera, pueden sobrevivir cualquier cosa. Es sólo cuando tenemos dichas experiencias sin comprender lo que son o por qué las estamos viviendo, que podemos enfrascarnos en años, o hasta en vidas, de un patrón que puede robarnos literalmente las cosas que más amamos… incluyendo la vida misma.

 

Extracto de La Matriz Divina.
Gregg Braden.

Reflejos de nuestra noche oscura del alma – por Greg Bradden

 

 

Durante el auge de la alta tecnología a comienzos de la década de los noventa, Gerald (no es su nombre real) trabajaba como ingeniero en Silicon Valley, California. Tenía dos hermosas hijas jóvenes y estaba casado con una mujer igual de hermosa.

Llevaban juntos casi quince años. Cuando lo conocí, su compañía acababa de premiarlo por su quinto año como localizador de averías, experto en un tipo especial de programa informático. Su posición lo había convertido en un activo invaluable para la compañía, y la necesidad de su experiencia iba mucho más allá del horario típico de trabajo de las ocho de la mañana a las cinco de la tarde.

Para cumplir con la demanda de sus habilidades, Gerald comenzó a trabajar durante las noches y los fines de semana y a viajar a ferias y a exposiciones fuera de su ciudad con su programa de informática. Al cabo de poco tiempo, se encontró pasando más tiempo con sus colegas que con su familia. Podía ver el sufrimiento en sus ojos cuando me describía como se separaban cada vez más y más. Para cuando llegaba a casa en las noches, su esposa y sus hijas estaban dormidas, y se iba a la oficina antes de que ellas siquiera comenzaran su día. Pronto empezó a sentirse como un extraño en su propia casa. Sabía más acerca de las familias de sus compañeros de oficina que de la suya propia.

En ese momento, la vida de Gerald dio un giro dramático. Vino a verme para una sesión de consejería en la época en que escribía mi libro Walking Between the Worlds: The Science of Compassion, en donde describo cómo los “espejos” de las relaciones se manifiestan en nuestras vidas. Hace más de 2,200 años, los autores de los Rollos del Mar Muerto identificaron siete patrones específicos que podemos esperar en nuestras relaciones con los demás. Mientras se desarrollaba la historia de Gerald, era evidente que él estaba describiendo uno de estos patrones, el reflejo en la vida de nuestro mayor miedo, comúnmente llamado: “la Noche Oscura del Alma.”

Entre los ingenieros de su oficina había una joven y brillante programadora que tenía cerca de su misma edad. Se encontró haciendo equipo con esta mujer para asignaciones que a veces duraban días a la vez y los llevaban a ciudades por todo el país. Antes de que se diera cuenta, la conocía mejor que a su propia esposa. En este punto de la historia, sospeché que ya sabía en donde terminaría. Lo que no sabía fue lo que ocurrió después y por qué Gerald estaba tan molesto.

Al cabo de poco tiempo, él creía que estaba enamorado de su colega, y tomó la decisión de dejar a su mujer y a sus hijas para comenzar una nueva vida con ella. Esta decisión tenía todo el sentido del mundo, puesto que tenían tantas cosas en común. Al cabo de pocas semanas, sin embargo, su nueva compañera fue transferida a un proyecto en Los Ángeles.

Solicitando unos cuantos favores y usando varias artimañas, Gerald logró ser transferido a la misma oficina.

Inmediatamente, las cosas empezaron a salir mal, y Gerald descubrió que había perdido más de lo que había ganado. Los amigos que él y su esposa habían tenido por años, de repente se volvieron distantes e inaccesibles. Sus colegas pensaban que “había perdido la cabeza” al dejar su posición y sus proyectos por los cuales había trabajado tanto. Incluso sus padres estaban enojados por haber dejado a su familia. A pesar de su dolor, Gerald pensaba que era sencillamente el precio a pagar por el cambio. Estaba rumbo a una nueva vida. ¿Qué más podía pedir?

Aquí fue cuando apareció el espejo del equilibrio y llegó la Noche Oscura el Alma. Justo cuando todo parecía empezar a ponerse en su lugar, Gerald descubrió que en realidad ¡todo estaba derrumbándose! Al cabo de unas semanas, su nuevo amor le anunció que su relación no era lo que ella esperaba. La terminó de repente y le pidió que se fuera. Así como así, se encontró totalmente solo y devastado. “Después de todo lo que he hecho por ella, ¿cómo pudo?” se quejaba. Había dejado a su mujer, a sus hijas, a sus amigos, su trabajo, en fin, había entregado todo lo que amaba.

Pronto comenzó a desempeñarse mal en su trabajo. Después de varias advertencias y de una revisión de funciones mucho menos que estelar, finalmente lo despidieron. Según el desarrollo de la historia de Gerald, era evidente lo que había ocurrido: su vida había pasado de lo más elevado, con todos los prospectos de una nueva relación, un nuevo empleo y un mayor salario, hasta lo más bajo, cuando desaparecieron todos esos sueños. Esa noche Gerald vino a verme, me hizo una sola pregunta: “¿Qué ocurrió?” ¿Cómo podía ser que algo que parecía tan bueno hubiera terminado saliendo tan mal?

NUESTRA NOCHE OSCURA DEL ALMA: CÓMO RECONOCER LO QUE LA DESENCADENA

Para cuando conocí a Gerald, había perdido todo lo que amaba. La razón de esto es la clave de esta historia. En vez de haber dejado todo lo que amaba porque se sentía completo y estaba avanzando, había tomando sus decisiones solamente cuando creía que había algo mejor para reemplazar lo que tenía. Es decir, jugó a lo seguro. A causa de su miedo de no lograr encontrar algo mejor, se quedó físicamente con su matrimonio y su familia mucho tiempo después de haberse ido emocionalmente. Hay una diferencia sutil pero significativa entre dejar nuestros empleos, amigos y relaciones amorosas porque nos sentimos completos y quedarnos con ellos por miedo ¡a que no haya nada mejor para nosotros!

Puede haber una tendencia en todo tipo de relaciones a aferrarse a un estado hasta que llegue algo mejor.

Este apego puede ser causado por nuestra inconsciencia de lo que estamos haciendo, o porque tenemos miedo de remover todo y enfrentar la incertidumbre de no saber qué sigue después. Aunque puede muy bien representar un patrón del cual no somos conscientes, sigue siendo un patrón. Ya sea un empleo, una relación amorosa, o nuestro estilo de vida, podemos descubrir que seguimos un patrón en donde no estamos verdaderamente felices, pero no se lo comunicamos con honestidad a las personas en nuestras vidas. Entonces, aunque el mundo cree que nuestras vidas siguen por el camino normal, por dentro, estamos pidiendo a gritos un cambio y nos sentimos frustrados porque no sabemos cómo compartir esta necesidad con las personas cercanas a nosotros.

Este es un patrón que acumula negativismo. Nuestros verdaderos sentimientos se disfrazan de tensión, hostilidad o a veces simplemente estamos ausentes en la relación. Cada día que pasa, somos como autómatas en nuestros empleos o compartiendo la vida y el hogar con otra persona, mientras que nos distanciamos emocionalmente y estamos en otro mundo. Ya sea que tengamos problemas con un jefe, una pareja o incluso nosotros mismos, buscamos excusas, transigimos y esperamos. Entonces un día, así como así —¡pum!— ocurre.

Aparentemente de la nada, aparecen de repente en nuestras vidas todas esas cosas por las que esperábamos y que tango anhelábamos. Cuando lo hacen, nos lanzamos de lleno hacia ellas como si no existiera un mañana.

En el caso de Gerald, cuando se mudó a una nueva ciudad con su nueva relación, dejó tras él un vacío sin resolver en el cual su mundo colapso. Ahora, después de perder todo lo que amaba, Gerald se sentó frente a mí con gruesas lágrimas rodando por sus mejillas. “¿Cómo puedo recuperar mi empleo y mi familia? ¡Sólo dígame que tengo que hacer!”

Le pasé una caja de pañuelos faciales que mantenía cerca de mi mesa para momentos así. Le dije algo que lo tomó completamente por sorpresa: “Este momento de su vida no es para recuperar todo lo perdido, aunque eso es lo que acaba de ocurrir. Lo que usted ha creado para sí mismo trasciende su empleo y su familia. Acaba de despertar una fuerza en su interior que puede convertirse en su más poderosa aliada. Cuando uno ha pasado por una experiencia así, obtiene una nueva confianza que es inquebrantable. Acaba de entrar en una época que los antiguos reconocían y llamaban: la Noche Oscura del Alma.”

Gerald se secó sus lágrimas, se recostó en su silla y preguntó: “¿Qué quiere decir con la ‘Noche Oscura del Alma’?” ” ¿Cómo puede ser que jamás haya oído hablar de eso?”

“Una Noche Oscura del Alma es una época de su vida en que atrae una situación que representa lo que para usted son sus peores miedos,” respondí. “Una época así por lo general llega cuando uno menos lo espera, y por lo general sin advertirnos de su llegada. La cuestión es,” proseguí, “que uno solamente puede ser atraído hacia esta dinámica ¡cuando su maestría de la vida envía la señal de que está listo! Entonces, justo cuando todo en la vida parece perfecto, el equilibrio que usted ha adquirido es la señal de que está listo para el cambio. El señuelo para crear el cambio será algo que usted ha anhelado toda su vida, algo a lo que sencillamente no puede resistirse. De lo contario, ¡uno jamás daría el salto!”

“¿Quiere decir un señuelo como una nueva relación?” Gerald preguntó.

“Precisamente como una nueva relación,” respondí.

“Una relación es el tipo de catalizador que promete que avancemos en la vida.” Pasé a explicar cómo aunque sepamos que somos perfectamente capaces de sobrevivir sin importar lo que la vida nos lance a la cara, no es nuestra naturaleza levantarnos una mañana y decir: “A ver… creo que hoy voy a renunciar a todo lo que amo y a entrar en mi Noche Oscura del Alma.” ¡Parece que no es así que funcionamos! Como es a menudo el caso, las grandes pruebas de nuestra Noche Oscura parecen llegar en el momento en que menos las esperamos.

Tiene perfecto sentido la posibilidad de que la vida nos brinde exactamente lo que necesitamos en el momento justo en que lo necesitamos. Así como no podemos llenar un vaso de agua hasta no abrir la llave, llenar la caja de herramientas emocionales es lo que desencadena la señal del grifo de la vida para atraer el cambio. Hasta que no activamos el flujo, nada ocurre. La otra cara de esta dinámica es que cuando nos encontramos ya en una Noche Oscura del Alma, puede ser tranquilizador saber que la única manera de habernos llevado a ese punto de la vida es porque nosotros fuimos quienes encendimos el interruptor. Lo sepamos o no, siempre estamos listos para lo que la vida nos puede servir.

NUESTROS PEORES MIEDOS

El propósito de la Noche Oscura del Alma es que experimentemos y sanemos nuestros peores miedos. Lo realmente interesante de la Noche Oscura es que como los miedos de todo el mundo son distintos, lo que puede parecer como una experiencia terrible para una persona, puede no ser nada del otro mundo para otra. Por ejemplo, Gerald admitió que su peor miedo era quedarse solo. Esa misma tarde había conversado con otra mujer que me había dicho que “estar sola” era su mayor alegría.

No es poco común que alguien que le tema a la soledad se convierta en un maestro en el tipo de relaciones en que experimenta su miedo. Gerald, por ejemplo, describió relaciones amorosas, amistades y empleos de su pasado que ¡no hubieran durado por nada del mundo! No obstante, él creía que cuando se terminaban era porque la relación había “fracasado.” En realidad, tuvieron tanto éxito que cada una de ellas le permitió ver pasar su peor miedo de quedarse solo. Sin embargo, como nunca se había sanado, ni siquiera había reconocido el patrón, se encontraba en situaciones en donde su miedo se volvía cada vez menos sutil. Finalmente, la vida lo llevó al punto en donde esta emoción estaba tan presente que tuvo que enfrentarla antes de seguir adelante.

Aunque podemos pasar muchas Noches Oscuras del Alma a lo largo de nuestras vidas, por lo general la primera es la más dura. También es con frecuencia la que origina el cambio más poderoso. Una vez que comprendemos por qué nos duele tanto, la experiencia comienza a adquirir un significado diferente. Cuando reconocemos las señales de una Noche Oscura, podemos decir: “¡Aja! ¡Conozco este patrón! Seguro que se trata de una Noche Oscura del Alma. Entonces, ¿qué es lo que se me ha pedido que aprenda o domine?”

Conozco personas que se sienten tan empoderadas una vez que logran sanar las experiencias de su Noche Oscura, que casi se atreven a retar al universo, ¡para que le envíe la siguiente! Lo hacen sencillamente porque saben que si sobrevivieron a la primera, pueden sobrevivir cualquier cosa. Es sólo cuando tenemos dichas experiencias sin comprender lo que son o por qué las estamos viviendo, que podemos enfrascarnos en años, o hasta en vidas, de un patrón que puede robarnos literalmente las cosas que más amamos… incluyendo la vida misma.

Extracto de La Matriz Divina.
Gregg Braden.

http://maestroviejo.wordpress.com/2013/05/20/reflejos-de-nuestra-noche-oscura-del-alma-por-greg-bradden/

 

El primer espejo: Refleja el momento

“Lees el rostro del cielo y de la tierra, pero no has reconocido a aquél que está ante ti, y no sabes cómo interpretar este momento.”

Evangelio de Tomás

Los animales son grandes espejos para activar las emociones sutiles que llamamos “problemáticas.” En la inocencia de ser lo que son, pueden encender poderosas emociones de control y juicio respecto a la forma en que las cosas deberían o no deberían ser. Los gatos son un ejemplo perfecto.

Mi primera experiencia con gatos comenzó en el invierno de 1980. Trabajaba para una compañía de petróleo como geólogo experto en computadoras y vivía en un pequeño apartamento en Denver. Como miembro del departamento recién creado de servicios técnicos, pasaba la mayor parte de mis días, tardes y fines de semana aprendiendo los detalles de las nuevas computadoras y aplicando lo aprendido a los conceptos tradicionales de geología del petróleo. En realidad, no había considerado tener una mascota, simplemente porque nunca estaba en casa el tiempo suficiente para cuidar de ella.

Un fin de semana, un amigo que vino de visita me trajo un regalo inesperado: un hermoso gatito naranja y beige de unas cinco semanas de edad. Era el escuálido de la carnada y le puse de nombre Tigger como el tigre del libro infantil clásico Winnie-the-Pooh. Aunque no me permitían tener mascotas en mi apartamento, me sentí de inmediato atraído por Tigger y descubrí que la enorme presencia de su cuerpecillo le brindaba tanto a mi vida hasta extrañarlo cuando no estaba a mi lado. Me dije que sería algo temporal, decidí romper un poco las reglas y lo conservé. Y así, Tigger y yo nos convertimos en una familia.

Enseguida, entrené a mi nuevo amigo para que honrara las “zonas prohibidas” de nuestro hogar. Le enseñé a mantenerse alejado de los sofás, los estantes, y a no subirse a la nevera. Y sobretodo, no podía encaramarse en el alféizar de la ventana, para que todo el mundo lo viera, mientras yo estaba trabajando. Todos los días cuando regresaba a casa lo encontraba durmiendo en uno de los lugares permitidos. Todo parecía funcionar de maravilla en nuestra relación secreta.

Un día, regresé a casa de mi trabajo un poco más temprano de lo usual. Cuando abrí la puerta del apartamento, Tigger se despertó de un sueño felino profundo, justo en el estante de la cocina al lado del lavaplatos, un lugar que había sido definitivamente identificado como prohibido. Se sorprendió tanto de verme pasar por la puerta como yo de verlo sobre el estante. De inmediato, dio un brinco y se bajó regresando a su lugar sobre la cama, y esperó a ver mi reacción. Ahora, yo sentía curiosidad: ¿habría sido un incidente casual, o era una señal de lo que realmente ocurría cuando me iba de la casa a diario? ¿Conocía mis patrones tan bien que podía estar en el lugar correcto a la hora correcta cada vez que yo llegaba a casa en la tarde?

Ese día realicé una prueba. Salí al balcón, que daba a una hermosa zona verde, me escondí detrás de las cortinas y esperé pretendiendo que me había ido a trabajar. Al cabo de unos minutos, Tigger saltó de la cama y se fue directamente a la cocina.

Creyendo que me había ido, volvió a encaramarse en el estante al lado de la tostadora y de la máquina extractora de jugos. Estaba tan cómodo en su lugar que pronto comenzó a cabecear y se quedó dormido al lado del lavaplatos, un lugar al que nunca iba si sabía que yo estaba en casa.

Fue entonces cuando hablé con algunos amigos que también tenían gatos y aprendí algo que probablemente todos los dueños de felinos ya han descubierto. ¡Uno no entrena a un gato! Pues, aunque hay excepciones, por lo general los gatos hacen lo que quieren. Les gustan los lugares altos y gravitan alrededor de estantes, neveras y alféizares prohibidos.

Aunque honren nuestras reglas en nuestra presencia, cuando están solos, los gatos gobiernan en sus propios mundos.

LOS ESPEJOS ESTÁN EN TODAS PARTES

La razón por la cual comparto esta historia es debido a lo que la conducta de Tigger “causó” en mí. Ante lo que él representaba, un simple gato, descubrí que me sentía frustrado, casi hasta la ira. Me miró directamente a los ojos y supe que estaba consciente de sus límites.

Aún así, actuaba en contra de su entrenamiento y hacía lo que había decidido hacer, cuando decidía hacerlo.

Quizá no fue coincidencia que durante la época de mis problemas con Tigger advirtiera paralelos con las frustraciones en mi trabajo. De hecho, parecía que las personas que yo supervisaba estaban haciendo exactamente lo mismo que Tigger: ignorando las instrucciones que yo les daba para nuestros proyectos. Después de una tarde particularmente difícil, una de mis colegas vino y me preguntó por qué no la dejaba hacer su trabajo en paz. Le había asignado un trabajo y ella sentía que yo quería controlar cada paso de lo que hacía. Ese día, más tarde, cuando llegué a mi apartamento encontré otra vez a Tigger en la zona prohibida del estante de la cocina. Y esta vez, cuando me miró, ni siquiera se dignó a bajarse. ¡Yo estaba furioso!

Cuando me senté en el sofá a pensar, advertí el paralelo entre la “falta de respeto” de Tigger por mis reglas y la actitud que parecían adoptar mis colegas. En dos experiencias simultáneas, en apariencia no relacionadas, tanto Tigger como mis colegas me estaban que no había sido consciente hasta ese preciso momento. Se convirtió en el primero de una serie de espejos que tuve que reconocer en mi interior, antes de sanar otros más poderosos y delicados en mis relaciones.

Durante las décadas de los sesenta y los setenta era común que los profesionales de autoayuda nos dijeran que si no nos gustaba el mundo ante nosotros, deberíamos observar nuestro interior. Nos enseñaron que todo -desde la ira de nuestros colegas hasta las traiciones a nuestra confianza- es un reflejo de nuestras creencias más profundas. Los patrones con los que nos identificamos más fuertemente son a menudo los que no podemos ver en nuestras propias vidas. Este escenario es precisamente lo que estaba ocurriendo respecto a Tigger y a mis compañeros de trabajo.

No estoy sugiriendo que mis colegas estaban conscientes de cómo me estaban reflejando o del papel que este patrón estaba jugando en mi vida, estoy casi seguro de que no era así.

Simplemente, por medio de nuestra dinámica, ellos hicieron surgir en mí algo que yo también descubrí. En esa época de mi vida, yo era el espejo del control. Puesto que el reflejo ocurrió en el momento, en vez de horas o días más tarde, pude ver la conexión entre mi conducta y sus reacciones. La clave de mi lección fue la respuesta inmediata.

EL ESPEJO DEL MOMENTO

Si observamos los estudios antropológicos de tribus escondidas en Asia, descubrimos lo importante que es reconocer la relación entre lo que hacemos y lo que pasa en el mundo.

Cuando unos exploradores descubrieron una de las tribus “perdidas” (obviamente, sólo estaban perdidas para nosotros, pues ellos sabían exactamente quiénes eran y en dónde estaban localizados), se sorprendieron al encontrar que sus miembros no relacionaban el sexo con el embarazo. El espacio de tiempo entre el acto sexual y el momento del nacimiento era tan largo, que el nexo entre los dos eventos no era obvio para ellos. Éste es el valor de nuestros espejos, su inmedia- tez nos ayuda a comprender las conexiones reales y subyacentes entre eventos en apariencia dispares.

Si estamos viendo nuestras creencias representadas a través de nuestros espejos, entonces están ocurriendo ahora mismo. Cualquier reflejo que veamos nos brinda un momento de una oportunidad preciosa. Una vez que es reconocido, un patrón negativo puede ser sanado ¡en un santiamén! Reconocerlo es la primera clave respecto a la razón de su existencia. Con mucha frecuencia descubrimos que los patrones negativos reflejados en nuestras vidas están enraizados en uno de los tres miedos universales explorados en el capítulo anterior.

Cuando vemos nuestras creencias reflejadas en tiempo real en nuestras relaciones con los demás, experimentamos el primero de nuestros espejos, y es justamente eso: el espejo del momento.

Algunas veces, sin embargo, el reflejo del momento puede estar mostrándonos algo más sutil de lo que estamos haciendo en nuestras vidas; a veces nos revela lo que juzgamos en nuestras vidas. Cuando lo hace, experimentamos el segundo espejo de la relación.

Extracto de La Matriz Divina.
Gregg Braden.

Experimentos con ADN sorprendentes Gregg Braden

A continuación tres asombrosos experimentos con el ADN que prueban las cualidades de autosanación del mismo en consonancia con los sentimientos de la persona, como fue reportado recientemente por Gregg Braden en su programa titulado

Sanando Corazones / Sanando Naciones:
La Ciencia de La paz y el Poder de La Plegaria.

Gregg Braden empezó como científico e ingeniero antes de que se formulara las grandes preguntas.

EXPERIMENTO Nº 1

El primer experimento fue realizado por el Dr. Vladimir Poponin un biólogo quántico. En este experimento se comenzó por vaciar un recipiente (es decir se creo un vacío en su interior) y luego lo único que se dejó dentro fueron fotones (partículas de luz). Se midió la distribución de estos fotones y se encontró que estaban distribuidas aleatoriamente dentro del recipiente. Este era el resultado esperado. Entonces se coloco dentro del recipiente una muestra de ADN y la localización de los fotones se midió de nuevo. En esta ocasión los fotones se ORGANIZARON EN LÍNEA junto al ADN. En otras palabras el ADN físico produjo un efecto en los no físicos fotones. Después de esto la muestra de ADN fue removida del recipiente y la distribución de los fotones fue nuevamente medida. Los fotones PERMANECIERON ORDENADOS y alineados en donde había estado el ADN. ¿A que están conectadas las partículas de luz? Gregg Braden dice que estamos impelidos a aceptar la posibilidad de que existe un NUEVO campo de energía y que el ADN se está comunicando con los fotones por medio de este campo.

EXPERIMENTO nº 2

Este experimento fue llevado a cabo por los militares. Se recogió una muestra de leucocitos (células sanguíneas blancas) de un número de donantes. Estas muestras se colocaron en una habitación equipada con un equipo de medición de los cambios eléctricos.

En este experimento el donante era colocado en una habitación y sometido a “estímulos emocionales” consistentes en vídeo clips que generaban emociones en el donante.

El ADN era colocado en un lugar diferente al del donante, pero en el mismo edificio.

Ambos donante y su ADN eran monitoreados y cuando el donante mostraba sus altos y bajos emocionales (medidos en ondas eléctricas) el ADN expresó RESPUESTAS IDÉNTICAS Y AL MISMO TIEMPO. No hubo lapso y tiempo retraso de transmisión. Los altos y bajos del ADN COINCIDIERON EXACTAMENTE con loa altos y bajos del donante.

Los militares querían saber cuan lejos podían separar al donante de su ADN y continuar observando ese efecto. Ellos pararon de hacer pruebas al llegar a una separación de 80 Kilómetros entre el ADN y su donante y continuaron teniendo el MISMO resultado. Sin lapso y sin retraso de transmisión. El ADN y el donante tuvieron las mismas respuestas al mismo tiempo. ¿Qué significa esto? Gregg Braden dice que esto significa que las células vivas se reconocen por una forma de energía no reconocida con anterioridad. Esta energía no se ve afectada ni por la distancia ni por el tiempo. Esta no es una forma de energía localizada, es una energía que existe en todas partes y todo el tiempo.

EXPERIMENTO nº 3

El tercer experimento fue realizado por el Instituto Heart Math y el documento que lo soporta tiene este título: Efectos locales y no locales de frecuencias coherentes del corazón y cambios en la conformación del ADN (No se fijen en el titulo, la información es increíble)

Este experimento se relaciona directamente con la situación con el ántrax. En este experimento se tomo el ADN de placenta humana (la forma más prístina de ADN) y fue colocado en un recipiente donde se podía medir los cambios del mismo. Se distribuyeron 28 muestras en tubos de ensayo al mismo número de investigadores previamente entrenados. Cada investigador había sido entrenado a generar y SENTIR sentimientos, y cada uno de ellos podia tener fuertes emociones.

Lo que se descubrió fue que el ADN CAMBIÓ DE FORMA de acuerdo a los sentimientos de los investigadores.

Cuando los investigadores sintieron gratitud, amor y aprecio, al AND respondió RELAJÁNDOSE y sus filamentos estirándose. El ADN se hizo más largo.

Cuando los investigadores SINTIERON rabia, miedo o estrés, el AND respondió APRETÁNDOSE. Se hizo mas corto y APAGÓ muchos de los códigos. ¿Alguna vez se han sentido “descargados” por emociones negativas? Ahora saben porque sus cuerpos también se descargan. Los códigos del ADN se conectaron de nuevo cuando los investigadores tuvieron sentimientos de amor, alegría, gratitud y aprecio.

Este experimento fue posteriormente aplicado a pacientes con VIH positivos.

Ellos descubrieron que los sentimientos de amor, gratitud y aprecio crearon 300.000 veces mayor RESPUESTA INMUNE que la que tuvieron sin ellos. Así que aquí tenemos una respuesta que nos puede ayudar a permanecer con salud, sin importar cuan dañino sea el virus o la bacteria que este flotando alrededor. Manteniendo los sentimientos de alegría, amor, gratitud y aprecio.

Estos cambios emocionales fueron más allá de ser efectos electromagnéticos. Los individuos entrenados para sentir amor profundo fueron capaces de cambiar la forma de su ADN. Gregg Braden dice que esto ilustra una nueva forma de energía que conecta toda la creación. Esta energía parece ser una RED TEJIDA ESTRECHAMENTE que conecta toda la materia. Esencialmente podemos influenciar esa red de creación por medio de nuestra VIBRACIÓN.

RESUMEN:

¿Que tiene que ver los resultados de estos experimentos con nuestra situación presente? Esta es la ciencia que nos permite escoger una línea de tiempo que nos permite estar a salvo, no importa lo que pase. Como Gregg explica en su libro El Efecto de Isaías, básicamente el tiempo no es solo lineal (pasado, presente y futuro) sino también profundidad. La profundidad del tiempo consiste en todas las líneas de tiempo y de oración que puedan ser pronunciadas o que existan. Esencialmente, sus oraciones ya han sido respondidas. Simplemente activamos la que estamos viviendo por medio de nuestros SENTIMIENTOS.

ASÍ es como creamos nuestra realidad, al escogerla con nuestros sentimientos.

Nuestros sentimientos están activando la línea de tiempo por medio de la red de creación, que conecta la energía y materia del universo. Recuerda que la ley del Universo es que atraemos aquello en lo que nos enfocamos.

Si te enfocas en temer cualquier cosa sea la que venga, estas enviando un fuerte mensaje al Universo para que te envíe aquello a lo que le temes. En cambio si te puedes mantener con sentimientos de alegría, amor, aprecio o gratitud y enfocarte en traer más de eso a tu vida automáticamente vas a evadir lo negativo.

Estarías escogiendo una LINEA DE TIEMPO diferente con estos sentimientos. Pueden prevenir el contagiarse de ántrax o cualquier otra gripe o virus, permaneciendo en estos sentimientos positivos que mantiene un sistema immune extraordinariamente fuerte.

Así que esta es una protección para lo que venga: Busca algo por lo cual estar alegre todos los días, cada hora si es posible, momento a momento, aunque sea unos pocos minutos. Esta es la más fácil y mejor de las protecciones que puedes tener.

Gregg Braden, es el autor de “The Isaiah Effect” and “Awakening to the Zero Point” (El Efecto Isaías y Despertando al Punto Cero)

En su primer libro y video Awakening to Zero Point (del cual todavía no hay traducción al español, comienza precisamente formulando la relación que hay entre el magnetismo de la tierra y la velocidad en que se manifiestan nuestros pensamientos en esta ilusión que pensamos realidad.

Dice que algunos de “nuestros científicos” (Gregg siempre habla de la tierra y de sus habitantes en todas sus épocas como un todo del cual nunca se excluye) están preocupados porque el magnetismo de la tierra está disminuyendo drástica y rápidamente, e incluso han especulado ya en secreto de un posible cambio de polos magnéticos del planeta o algún otro tipo de efecto secundario menos drástico pero de igual magnitud planetaria previsto justamente para el año en que termina el calendario maya, y las profecías hopis señalan como el principio de un nuevo comienzo: el 2012.

Dice que entre mayor sea el magnetismo, mayor es el tiempo que pasa para que lo que pensamos y sentimos, se manifieste en nuestro mundo. Por consiguiente, entre menor sea el magnetismo, menor será el tiempo en que nos encontremos con la manifestación de nuestros deseos, o nos estrellemos con la manifestación de nuestros miedos (esto también lo dice Lazares por cierto, aunque de otra manera).

Luego explica Gregg que genéticamente nuestro ADN cambia con las frecuencias que producen nuestros sentimientos, y demuestra cómo es que las frecuencias energéticas más altas, que son las del amor, impactan el ambiente de una forma material produciendo cambios no sólo en nuestro ADN (específicamente en lo que nuestros científicos llamaron “ADN basura” porque no encontraban su utilidad), sino en el ambiente que nos rodea, de una forma material. Gregg une estos dos tipos de información para postular que entre más amor dejemos fluir por nuestros cuerpos, más adaptados estaremos para afrontar lo que sea que pueda pasar en el 2012 y para conducir a nuestro planeta, mediante nuestros pensamientos positivos en conjunto, hacia el mejor future posible.

Para apoyar esta idea, asegura que en función de lo que ha observado y experimentado en los diversos centros de poder que estudió, ha encontrado evidencias de que prácticamente todas las culturas se habían estado preparando de alguna manera u otra, para lo que ya está ocurriendo en nuestros días.

Cuenta por ejemplo que en una pirámide egipcia encontró una sala que simula justamente el tipo de magnetismo que se calcula que tendremos hacia el 2012, y ha visto que probablemente estábamos preparándonos y entrenándonos para experimentar lo que sea que pueda ocurrir próximamente.

También habla de algunos templos que encontró no recuerdo donde, en los que los iniciados practicaban el domino de cada sentimiento, esto es de cada frecuencia vibratoria posible, y se preparaban también de alguna forma para estas fechas.

Luego Gregg habla de la “ciencia de la compasión” que en diversas épocas nos han venido a enseñar nuestros maestros, como Krishna, Mahoma, el Buda, y Jesucristo. Especialmente habla de éste último como el modelo más cercano que tenemos como occidentales para aprender a permitir que el amor fluya por nuestros cuerpos y nos ayudemos unos a otros a elevarnos, tal como los miembros de una parvada cuando vuelan juntos.

Gregg repite de diversas formas que nuestro tiempo de practicar ya se ha terminado y ahora estamos, por así decirlo, en exámenes finales; e insiste en que cada relación que se presente en nuestras idas en estos momentos, debemos verla como un templo sagrado, pues es una oportunidad para poner en práctica todo lo que hemos aprendido sobre el amor y la ciencia de la compasión. Dice que en una primera fase estas relaciones van a funcionar como espejos para ver externamente todo lo que no hemos visto en nosotros mismos y hemos de resolver; y en una segunda fase nos irán mostrando, no ya lo que hay en nosotros como individuos, sino todo aquello que rechazamos en otros para que tengamos la oportunidad de aceptarlo e integrarlo.
El impacto a nivel mundial del pensamiento humano, y su transformación en tecnología de máquinas, ha hecho de la noosfera un fenómeno planetario, aunque inconsciente. Ahora esta noosfera se halla en el proceso de volverse consciente.

A medida que lentamente, más humanos se convencen del hecho de que nuestro pensamiento es lo que está en la raíz de la destrucción del mundo, la noosfera se acerca más a hacerse consciente. Pero primero debe pasar por una fase intermedia: la ciberesfera. Como la exteriorización de la noosfera en una red electrónica, la ciberesfera es el virtual sistema nervioso central del planeta.

http://www.lawoftime.org/esp/IIG/noosfera-II/regeneración.html

Creamos “centrados” en el corazon

Gregg Braden, nos da los puntos claves del conocimiento de cómo opera el proceso creativo a través de nuestra mente, emoción y sentimiento.. “centrados” en el corazón humano, que crea potentes campos electromagnéticos que afectan y transforman el mundo material.

el “sentimiento” ES el rezo (la oración)

el sentimiento.. ES el lenguaje Divino.

El “campo” de la creación .. funciona en “tiempo real”..

es en el AHORA… ¡¡ Despierta !!

Respira profundo,.. relájate y permítete integrar la información que Gregg Braden nos trae en este video.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=yA3CApE_pjI

La alineación del pensamiento, la emoción y el sentimiento produce la manifestación en el mundo físico

Por Gregg Braden

Por sus escritos sabemos que los antiguos esenios creían que nos comunicábamos con nuestro mundo a través de nuestras percepciones y sentidos. Cada pensamiento, sentimiento, emoción, respiración, nutriente, movimiento o la combinación de cualquiera de ellos, era considerado como una expresión de la oración. Según la visión de los esenios, según sentimos, percibimos y nos expresamos durante el día, estamos orando constantemente. 

Al reconocer la eficacia del poder silencioso de la oración, los antepasados describen un método de oración conocido en la actualidad como oración activa. Cuando estos componentes de la oración se fusionan en uno solo, se nos presenta un puente para comunicarnos con el lenguaje de la creación. Gracias a este puente podemos elegir el resultado de una situación entre una serie de posibilidades.

Quinientos años antes del nacimiento de Jesús, los maestros esenios nos invitaron a concentrar el poder de los elementos individuales de la oración -pensamiento, sentimiento y emoción, que experimentamos como mente, corazón y cuerpo- en un solo resultado. La clave del dominio de esta técnica se encuentra en un solo pasaje:

“Siete son los senderos que cruzan el Huerto Infinito, y cada uno deberá transitarse con el cuerpo, el corazón y la mente como uno …”

Hablamos de que la ciencia nos insinúa que nuestro futuro puede que ya exista en forma latente en el caldo de la creación como una de entre muchas «posibilidades». Esta visión implica que cada vez que pedimos algo en la oración, existe la posibilidad de que nuestra petición ya esté en curso.

La clave para elegir un resultado entre los muchos posibles reside en nuestra habilidad para sentir que nuestra elección ya está sucediendo. 

Pensamiento, sentimiento y emoción como patrones no alineados. … pueden perder su enfoque.

Cuando pensamiento, sentimiento y emoción no están alineados, cada uno puede ser considerado como una fase distinta de la otra. Aunque existan pequeñas zonas comunes, la mayor parte del patrón no está centrado, y trabaja en direcciones distintas, independiente del resto. El resultado es una dispersión de la energía.

Por ejemplo, si pensamos: “Elijo a la pareja perfecta de mi vida”, se libera un patrón de energía que expresa ese pensamiento. Cualquier sentimiento o emoción que no esté sincronizado con nuestro pensamiento no podrá infundir fuerza a nuestra elección de encontrar una pareja perfecta. Si nuestros patrones no están alineados debido a sentimientos de que no somos merecedores de tener una pareja así de perfecta o por emociones de miedo, estos pueden truncar que se materialice nuestra elección. En este estado no alineado puede que nos encontremos preguntándonos por qué nuestras afirmaciones y oraciones no han funcionado.

Cuando el pensamiento no está alineado con el sentimiento y la emoción. ..Esta situación puede hacer que nuestra oración se disperse y no surta efecto.

Mediante estos sencillos ejemplos, vemos claramente por qué la oración puede aportar el mayor de los cambios cuando sus elementos están centrados y alineados entre sí.

La idea de unificar el pensamiento, la emoción, el sentimiento y vivir desde el lugar del deseo que se aloja en nuestro corazón ya fue presentada a principios del siglo XX, pero con un lenguaje muy distinto. El trabajo de Neville, que afirma el quinto modo de oración y da por hecho que nuestra plegaria ya se está produciendo, nos lo expone de este modo:

“Te has de abandonar mentalmente a tu deseo que se ha cumplido gracias a tu amor por ese estado, y al hacerlo, vive en el nuevo estado y abandona el antiguo”. 

La clave para que la oración sea eficaz ES LA UNION .. del pensamiento, del sentimiento y de la emoción. Por lo tanto, si..

pensamiento = emoción = sentimiento

entonces, el mundo refleja el efecto de nuestra oración.

La belleza de la oración radica en que no es necesario saber exactamente cómo funciona para beneficiamos de sus milagrosos efectos. En esta tecnología universal, sencillamente se nos invita a experimentar, sentir y reconocer lo que nuestros sentimientos nos están comunicando. Nuestras oraciones cobran vida cuando enfocamos el sentimiento de anhelo que reside en nuestro corazón, en lugar de enfocar el pensamiento que gobierna el mundo de la razón.

 

EJERCICIOS

La modificación consciente de los pensamientos, emociones y hábitos… es el paso básico para el despertar. Es necesario integrar el conocimiento en la memoria celular.. no simplemente basta con que lo sepas a nivel intelectual.. Disciplínate con los ejercicios diarios.

RESPONSBILIZATE de ti mismo y transfórmate a ti mismo en el SER amoroso, inteligente y pacifico que subyace bajo la ilusión del ego… RESPONSABILIZATE de Tus pensamientos/emociones y “observa”.. ponte atento, siempre presente de instante en instante.

Aplica de manera consciente, constante y persistente el conocimiento que Gregg Braden nos trae respecto a cómo se crean los campos electromagnéticos del corazón.. aplícalo para tu bienestar y el de los demás;… no te permitas crear inconscientemente dolor y limitación para ti y/o para otros.

Continuamos los ejercicios diarios.

Este ejercicio preferiblemente al despertar en la mañana… Nos reunimos en nuestro lugar metafórico habitual, formando un círculo.. siéntate cómodo, relajado, cierra los ojos, respira profundo y suave.. 7 veces, .. imagina, visualiza un anillo de luz de color dorado muy suave, casi blanco que nos envuelve, cierra los ojos, (no te enganches con pensamientos, déjalos pasar).. “focaliza” tu atención en el centro de tu pecho,.. imagínate rodeado por una esfera de color dorado suave.. muy sutil.. siéntete bien.. así por unos 10 minutos.. disfruta de esta experiencia.   

Adicionalmente, en la noche, antes de entregarte al sueño,.. ya acostado, cierra los ojos y haz 3 respiraciones profundas y suaves, imagina,.. visualiza una manta de luz de color dorado muy suave, casi blanco que te envuelve.

Dirige tu atención a tu pecho y siente “conscientemente” el movimiento que se produce al respirar… (no te enganches con pensamientos, déjalos pasar).. disfruta la sensación .. y así hasta que te duermas. 

¡¡ ESTAMOS DESPERTANDO ¡!!…. sigue adelante,..

NO TE DISTRAIGAS..

http://masacritica.wordpress.com/2010/05/09/64-creamos-centrados-en-el-corazon/