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Djwhal Khul ~ La constitución del hombre. Alineamiento del ego o alma.

 

 

Djwhal Khul ~ La constitución del hombre. Alineamiento del ego o alma.
La Constitución del Hombre
La constitución del hombre, considerada en las siguientes páginas, es básicamente triple.
I. La Mónada o Espíritu puro, el Padre en el Cielo.
Este aspecto refleja los tres aspectos de la Deidad:
1. Voluntad o Poder………………….El Padre.
2. Amor-Sabiduría…………………….El Hijo.
3. Inteligencia activa………………….El Espíritu Santo.
Únicamente  en las últimas iniciaciones, cuando el hombre va acercándose al fin de  la jornada y se ha perfeccionado, puede establecer contacto con el  primer aspecto.
La mónada también se refleja en:
II. El Ego, Yo superior o Individualidad.
Potencialmente este aspecto es:
1. Voluntad espiritual…………………………Alma.
2. Intuición…….Budi, Amor-Sabiduría, el principio Crístico.
3. Mente superior o abstracta……………Manas superior.
El Ego  empieza a hacer sentir su poder en el hombre evolucionado y, en forma  acrecentada, en el sendero de probación, hasta que en la tercera  iniciación llega a perfeccionar el control que ejerce el Yo superior  sobre el yo inferior y el aspecto más elevado comienza a hacer sentir su energía
El ego se refleja en:
III. La Personalidad o yo inferior, el hombre en el plano físico.
Este aspecto es también triple:
1. El cuerpo mental…………………….manas inferior.
2. El cuerpo emocional………………….cuerpo astral.
3. El cuerpo físico………el físico denso y el cuerpo etérico.
Por lo  tanto, el objetivo de la meditación consiste en que el hombre comprenda  el aspecto egoico y que la naturaleza inferior sea controlada por ese  aspecto. Tal es la meta inmediata para el hombre común.
CARTA I
ALINEAMIENTO DEL EGO O ALMA CON LA PERSONALIDAD
1. Alineamiento de los tres cuerpos inferiores.
2. Alineamiento con el cuerpo causal.
3. Método de alineamiento.
4. Alineamiento macro y microcósmico.
Domingo, 16 de mayo de 1923
En el  alineamiento de los tres vehículos o cuerpos físico, emocional y mental  inferior, dentro de la periferia causal, y su estabilización allí,  mediante un esfuerzo de la voluntad, comienza el verdadero trabajo que  el Ego o Yo superior puede realizar en cualquier encarnación. Los  grandes pensadores de la raza, los verdaderos exponentes de la mente  inferior son, fundamentalmente, aquellos cuyos tres cuerpos inferiores  están alineados, es decir, que el cuerpo mental mantiene a los otros dos en un alineamiento circunspecto. El cuerpo mental está entonces en  comunicación directa con el cerebro físico, libre de obstrucciones e  interferencias.
Cuando el  alineamiento es cuádruple y los tres cuerpos mencionados se hallan  alineados con el cuerpo del Yo superior -el cuerpo causal o egoico- y  mantenidos firmemente dentro de su circunferencia, entonces puede verse  actuando a los grandes dirigentes de la raza -aquellos que emocional e  intelectualmente arrastran tras sí a la humanidad-, los escritores  inspirados y soñadores pueden concretar sus inspiraciones y sueños y los pensadores abstractos y sintéticos trasmitir sus conceptos al mundo de  la forma; ello se debe a que se ha establecido un canal directo. Por lo  tanto, estudien cuanto puedan, a este respecto, y practiquen la  coordinación física, luego agreguen a ésta la estabilidad emocional, y  así los dos vehículos funcionarán como uno. Al extender la coordinación  al cuerpo mental, el triple hombre inferior alcanza su apoteosis,  pasando por la mayor parte de las transformaciones en el mundo de la  forma.
Más adelante se obtiene la perfecta coordinación con el Yo superior, canal directo  de comunicación -o conducto sin impedimento, si así puedo expresarlo- con la conciencia del cerebro físico. Hasta ahora había sido directo  sólo en muy raras ocasiones. En el hombre cuya personalidad está  altamente coordinada, los cuatro centros cerebrales inferiores funcionan con elevada vibración; Cuando el Ego está próximo a alinearse con los  cuerpos inferiores, la glándula pineal y el cuerpo pituitario están en  proceso de desarrollo, y cuando funcionan en forma correlativa (lo cual  ocurre en la tercera iniciación), entonces el tercer centro, o centro  alta mayor, intensifica su vibración, hasta entonces moderada. Al  recibir la quinta iniciación la interacción entre los tres centros se  perfecciona, el alineamiento de los cuerpos se rectifica  geométricamente; tenemos así el perfecto quíntuple superhombre.
En el hombre común, este alineamiento se produce únicamente a intervalos -en  momentos de tensión, cuando los esfuerzos humanitarios son necesarios y  en momentos de intensa aspiración. Antes de que el Ego se aperciba  constantemente de la personalidad o yo inferior, debe haber alcanzado la abstracción, en mayor o menor grado. Cuando esa abstracción involucra  las emociones, está basada en la mente y hace contacto con el cerebro  físico, entonces comienza el alineamiento.
De allí la  práctica de la meditación, pues tiende a la abstracción y a despertar  las emociones y la mente para adquirir conciencia abstracta.
Alineamiento y vibración.
Recuerdesé  que todo es cuestión de materia y vibración, en su mayor parte. Los  niveles abstractos del plano mental están formados por tres niveles  superiores, denominándose al primero, tercer subplano. Como ya he  explicado, cada subplano está correlacionado con los planos superiores  correspondientes. Por lo tanto, una vez que ha introducido en sus  cuerpos -físico, emocional y mental- materia del tercer subplano de cada plano, el Yo superior empieza a actuar en forma más consciente y  continua por medio de la personalidad alineada. Quizás pudiéramos  invertir la idea y decir que sólo cuando los vehículos contienen cierta  proporción (proporción que constituye un secreto de la iniciación) de  materia del tercer subplano, la personalidad puede, como un todo  consciente, reconocer y obedecer al Yo superior. Obtenida esta  proporción, entonces se ha de agregar materia de los dos subplanos  superiores a los planos físico y emocional. He aquí la lucha del  aspirante para purificar y disciplinar el cuerpo físico y subyugar el  emocional. Purificación y subyugación describen el trabajo a realizar en los dos planos. Exige el empleo de la mente inferior para que los tres  vehículos inferiores lleguen a alinearse.
Entonces  podrán empezar a sentirse las vibraciones de los niveles abstractos. Es  necesario recordar que esas vibraciones llegan por conducto del cuerpo  causal -el vehículo del Yo superior-, y el cuerpo causal del hombre  común se encuentra en el tercer subplano del plano mental. A este  detalle no se lo tiene suficientemente en cuenta. Reflexionen sobre  ello. El verdadero pensamiento abstracto sólo es posible cuando la  personalidad, en reciproca vibración con el Ego, se ha alineado  suficientemente como para formar un canal casi libre de obstrucciones.  Luego, a intervalos, raros al principio pero más frecuentes después,  comenzarán a infiltrarse ideas abstractas, que irán seguidas, a su  debido tiempo, de destellos de verdadera iluminación o intuición,  provenientes de la Tríada espiritual, o del verdadero triple Ego.
El acorde del Ego.
¿Qué quiero  significar con el término “vibración recíproca”? Quiero decir la  adaptación de la Personalidad o yo inferior al Ego o Yo superior; la  preponderancia del rayo del Ego sobre el rayo de la personalidad y la  combinación de sus tonos. Significa la mezcla de los colores primarios  del Yo superior con los matices secundarios del yo inferior, hasta  obtener la belleza. Al principio tenemos disonancia y desarmonía, el  choque de los colores y la lucha entre lo superior y lo inferior. Pero a medida que transcurre el tiempo, con la ayuda del Maestro, se logra la  armonía del color y tono (pues son sinónimos), hasta que finalmente se  obtiene la nota fundamental de la materia, la tercera mayor de la  personalidad alineada y la quinta dominante del Ego, seguida por el  pleno acorde de la Mónada o Espíritu.
Durante el  discipulado buscamos la dominante del Ego; pero antes debe vibrar la  tercera perfecta de la personalidad. Durante varias encarnaciones  hacemos vibrar los cambios en los tonos intermedios, y a veces nuestras  vidas vibran a un tono mayor o menor; pero siempre tienden a adquirir  mayor flexibilidad y belleza. A su debido tiempo cada nota se ajusta a  su acorde, el del espíritu; cada acorde forma parte de una frase, frase o grupo al cual corresponde el acorde, y la frase completa la séptima  parte del todo. Las siete partes completan entonces la sonata de nuestro sistema solar -parte de la triple obra maestra del

Logos o Dios, el  Maestro Músico.
Cartas sobre Meditación Ocultista Por el Maestro Tibetano Djwhal Khul (Alice A. Bailey

Fuente:http://sanacionnatural.net/

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