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Vacuna Papiloma Humano; 119 Muertes y 26.564 casos con Reacciones Adversas. En España su final en los tribunales

ANDREA, UN NUEVA NIÑA EN COMA TRAS SER VACUNADA CONTRA EL PAPILOMA
por Miguel Jara

La autoridad pública en farmacovigilancia de vacunas de Estados
Unidos ya tienen notificadas 119 muertes y 26.564 casos de reacciones
adversas de personas que recibieron la vacuna del papiloma

¿AMAS A TUS HIJAS? ¡NO LAS VACUNES!
Siguen cayendo nuevas víctimas inocentes por todo el planeta, niños
indefensos condenados bajo el yugo de la mafiosa industria farmacéutica y
su multimillonario negocio basado en crear y fomentar la enfermedad.

Continúa imparable este atentado médico-farmacéutico contra la
humanidad por parte de gobiernos y políticos vendidos en connivencia con
el silencio de los medios de comunicación, periodistas y científicos
bien pagados.

Los padres también son cómplices por no informarse y poner freno a
esta mafia sin escrúpulos que condena sus vidas y la de sus niños. Tu
hija puede ser la próxima…

ANDREA
Andrea es asmática pero nunca había tenido crisis tan serias como las
ocurridas tras vacunarse con la vacuna del Virus del Papiloma Humano
(VPH). Seis días después de recibir la primera dosis, presentó unos
síntomas similares a los que habían padecido otras jóvenes al ser
vacunadas: dolores de cabeza intensos e incapacitantes, molestias
gástricas, incapacidad para ponerse en pie, etc. Todo ello, acompañado
de una crisis aguda de asma, por lo que tuvo que acudir al servicio de
urgencias de Gijón donde lograron estabilizarla. Los padres de la joven
comunicaron en el hospital que le habían puesto la vacuna del papiloma
hacía unos días.

A pesar de todo ello, Andrea recibió la segunda dosis el 23 de agosto
por la mañana y esa misma tarde presentó los mismos síntomas que tras
la primera dosis aunque en esta ocasión con un agravamiento de la
dificultad respiratoria. Ante esta situación, los padres solicitaron
ayuda médica urgente. A pesar de su insistencia, la ambulancia nunca
llegó, tan sólo un coche de policía que trasladó a la joven al hospital.

Cuando
Andrea ingresó estaba en parada cardio-respiratoria y aunque lograron
reanimarla no lo lograron por lo que le indujeron un coma. El 31 de
agosto, al quitarle el tubo del respirador, los médicos constataron que
la niña no podía respirar espontáneamente. Ahora sus padres, ante esta
gravísima situación se ven obligados a tener que decidir entre mantener a
su hija conectada a una máquina o dejar que la naturaleza siga su
curso.

Desde la Asociación de Afectadas por la Vacuna del Papiloma (AAVP) se preguntan:
“…cuántas víctimas son necesarias para que las instituciones sanitarias
reconsideren el balance riesgo/beneficio de la vacuna, máxime
considerando que se administra a niñas y jóvenes sanas, que la vacuna no
es imprescindible porque se dispone de otras medidas preventivas que no
pueden abandonarse en la población vacunada y que la verdadera eficacia
ni seguridad de la vacuna no ha sido todavía demostrada en poblaciones
reales. Por desgracia, la lamentable situación por la que Andrea y su
familia están atravesando podría haberse evitado si los responsables
políticos y sanitarios hubieran actuado con la debida diligencia y
cautela. Avisos no han faltado…“.

Desde aquí damos ánimos a los progenitores pues conocemos casos de afectadas que, aunque lentamente, han conseguido mejorar.
Comentar también que esas autoridades políticas y sanitarias están
cometiendo dejadez de sus funciones que han de encaminarse a velar por
la salud pública y más pronto que tarde deberán asumir sus
responsabilidades.

No quiero terminar sin expresar mi preocupación por la actitud de la
“clase periodística” con este asunto. La anterior noticia escandalosa
sobre esta vacuna data de hace tres días, cuando publiqué que se ha
descubierto ADN del VPH en una joven que murió tras la vacunación con
este producto, que en el mundo fabrican dos compañías, GlaxoSmithKliney
Merck & Co. Pero casi ningún periodista se hace eco de este tipo de
noticias, aunque abundan aquellas que son mera promoción de la vacuna.
Tan es así que cuando Alicia, la coordinadora de la AAVP, me contó este
caso hace dos días y me pidió cautela hasta obtener el consentimiento de
los padres de la chica para publicarlo no me molesté, como hago en
otras ocasiones, en pedirle ser el primero en poder dar la noticia. No
es necesario, pese a que envían a multitud de periodistas sus
comunicados estos no suelen ser recogidos por la “gran prensa” y menos
por la especializada.

Tomado de: http://narom.org/

Médicos contra la campaña del virus del papiloma humano

Las críticas a la vacunación
sistemática de las niñas con la vacuna del papiloma humano no parten
sólo de asociaciones de ciudadanos como esta presentación, ni de médicos alternativos, o “esos radicales anti-vacunalistas”.
Muchos médicos alopáticos desde dentro
del Sistema también han alzado la voz contra las prisas y la realización
de la campaña. La asociación científica Centre d”Anàlisis i Programes
Sanitaris (CAPS) ha recogido en una campaña en Internet más de 8.000 firmas, con una gran representación de la profesión médica, para pedir al Ministerio de Sanidad y Consumo una moratoria en la aplicación de esta vacuna. Los motivos son estos:

  • Los ensayos han sido cortos
  • Efectividad no demostrada
  • Ausencia de suficiente evidencia científica
  • La enfermedad presenta una baja incidencia. En España, la mortalidad
    por cáncer de cuello de útero es de menos de dos mujeres por cada cien
    mil.
  • Alto precio que no justifica una inversión de tal magnitud
  • Descarada campaña de publicidad exagerando el riesgo
  • El cáncer de cuello de útero está asociado a la falta de higiene y a la pobreza. El país que muestra la mayor incidencia es Haití, el más pobre del mundo.

De momento, no les han hecho caso, pero
estos son los argumentos de algunos de los críticos, catedráticos de
Medicina e investigadores, en un artículo titulado: “Razones para no decidir con prisas“en El País.

Recientemente, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de
Salud (SNS) ha dado luz verde a la inclusión en el calendario vacunal en
España, con cargo al sistema sanitario público, de la vacuna contra el
virus del papiloma humano (VPH). Esta decisión se ha tomado a pesar del alto precio de las dosis y de las dudas más que razonables sobre su eventual capacidad y eficiencia para
prevenir un número sanitariamente relevante de muertes por cáncer de
cérvix en mujeres españolas comparado con las actuales prácticas
preventivas.
Si la vacuna se aplicara a partir del año que viene supondría sólo en costos de compra del producto (464,58 euros por persona)
-sin tener en cuenta el aparato logístico que deberá desarrollarse ex
novo para alcanzar una cobertura significativa en cada cohorte de niñas-
en torno a unos 125 millones de euros anuales. Para cuando se empiecen a
prevenir los primeros casos de cáncer de cuello uterino, dentro de al menos 30 años, el SNS se habrá gastado unos 4.000 millones de euros.
Prevenir una sola muerte por cáncer de cérvix entonces habrá
costado al SNS ocho millones de euros, sin ahorrar un solo euro en el
dispositivo actual dedetección precoz por citología y tratamiento, pues se recomienda seguir desarrollando estas prácticas aun en poblaciones vacunadas.
Lo abultado de las cifras arroja serias dudas sobre el coste oportunidad de la medida.
Con esta cuantiosa inversión, ¿cuántas otras iniciativas en prevención o
atención sanitaria se podrían hacer y no se harán? ¿Qué se dejará de
hacer de lo que ya se hace, para nivelar los presupuestos?
Los altísimos costes de la vacunación, atacan a la sostenibilidad
financiera no sólo del calendario vacunal español, sino de todo el
sistema de servicios de salud publica. Sin embargo, el coste no es el
único problema grave: la vacuna del VPH ha sido promocionada ante la
opinión pública, los sanitarios y los decisores políticos como una
vacuna eficaz en la prevención del cáncer de cuello uterino y el
sufrimiento que acarrea en las mujeres, cuando esto no es cierto.
Sencillamente, esta evidencia científica aún no existe.
Los ensayos sobre la vacuna no han podido ver su efecto en la
prevención del cáncer, ya que éste tarda mucho en desarrollarse; además,
hay posibilidades reales, comprobadas, de cortar el proceso antes de
que el cáncer se desarrolle, tanto mediante la inmunidad natural como
con el cribado de lesiones precancerosas y su tratamiento. El ensayo que
más tiempo de seguimiento ha tenido hasta ahora ha sido de seis años (y
es un ensayo de fase II) y el ensayo en fase III con mayor seguimiento
hasta ahora tiene tan sólo tres años. Dado que el cáncer que se pretende
prevenir tarda 30, 50 o más años en desarrollarse, la brevedad de los
ensayos es obvia. Por tanto, hará falta aún bastante tiempo para ver si
las personas vacunadas en los ensayos clínicos desarrollan o no menos
cánceres que las no vacunadas. En países como España, con una incidencia
del problema tan baja, esperar debería ser la conducta lógica.
Ciertamente, con la información disponible es razonable esperar que
la vacuna acabe demostrando dentro de años que previene algunos
cánceres de cuello uterino. Sin embargo, hay que tener en cuenta los
siguientes otros factores: la historia natural de la enfermedad (de
evolución lenta), la efectividad de los programas de cribado (alta si el
sistema cumple con sus obligaciones), que la vacuna no es efectiva
contra todos los serotipos cancerígenos y que España es un país con baja
incidencia de cáncer de cérvix. Por todo ello, es probable que en
nuestro país el número de cánceres prevenidos no será muy grande.
También se han planteado objeciones razonables relacionadas con la
duración de inmunogenicidad -aún no se sabe si serán necesarias dosis de
recuerdo o no-, y sobre el comportamiento de los serotipos no incluidos
en la vacuna, que quizá ocupen el nicho ecológico de los ahora
incluidos. Hay ejemplos recientes de las consecuencias del uso de la
vacuna neumocócica sobre la aparición de serotipos no cubiertos con la
vacuna que son multirresistentes a los antibióticos y que causan
enfermedad neumocócica invasiva.
Ante esta situación de utilidad aún no demostrada, altos costes para el SNS yprevalencia baja, la decisión más racional sería, y es, esperar a que se acumule más evidencia científica.
¿Cómo podemos explicarnos que el SNS no tome la decisión más
racional posible cuando se trata de defender el bien público?
Obviamente, la industria farmacéutica y especialmente las compañías
promotoras llevan años desarrollando estrategias de cooptación y creación de un clima de opinión favorable, exagerando riesgos con el fin de convencernos, primero, de que existía un problema, y de que luego, ellos precisamente tenían la solución.
Las estrategias de disease mongering -invención o
exageración de enfermedades para introducir luego un producto
farmacéutico- han sido criticadas duramente y con toda razón desde la
deontología publicitaria, por el abuso de la buena fe y de la aspiración
a no sufrir enfermedades que naturalmente tiene la población y los
políticos, a menudo, legos en cuestiones sanitarias. El caso que nos
ocupa supone la consideración novedosa, muy grave, de que toda infección por VPH es una enfermedad a prevenir, lo que es falso, y, además, con el énfasis, sin duda interesado en la (no demostrada) prevención del cáncer de cérvix en España.
La industria farmacéutica tiene legítimos intereses financieros,
pero no todos ni siempre están en sintonía con las necesidades de salud
de la población. El escándalo reciente de la terapia hormonal
sustitutoria, y la evidencia de que la industria escondió a la opinión
pública durante 30 años graves efectos secundarios del tratamiento de
una enfermedad previamente inventada, no coloca a este sector en una
situación de gran credibilidad pública como garante de nuestra salud.
Por todo lo anterior, los firmantes de este texto pedimos al
Ministerio de Sanidad y Consumo y a las consejerías de Salud de las
comunidades autónomas una moratoria en la aplicación de la vacuna del
VPH. Nadie ha justificado que haya prisa para la aplicación de este nuevo programa;
por ello, solicitamos abrir un periodo de reflexión, de seguimiento de
los efectos de la vacuna en poblaciones reales y de realización de
estudios para conocer el coste-efectividad a medida que haya nuevos
datos. Todo ello permitirá solventar las dudas razonables que existen
sobre la idoneidad de este programa de vacunación para España.
Carlos Álvarez-Dardet, catedrático de Salud Pública Universidad
de Alicante, Director del Journal of Epidemiology and Community Health.
Soledad Márquez Calderón, investigadora, Fundación Instituto de
Investigación en Servicios de Salud, Sevilla. Beatriz González
López-Valcárcel, catedrática de Economía Aplicada Universidad de las
Palmas de Gran Canaria. Lucía Artazcoz, investigadora, Centro de
Análisis y Programas Sanitarios. Leonor Taboada, periodista Directora de
Mujeres y Salud. Ildefonso Hernandez-Aguado, catedrático de Medicina
Preventiva y Salud Pública, Universidad Miguel Hernández. Miquel Porta,
catedrático de Salud Pública, Instituto Municipal de Investigación
Médica y Universidad Autónoma de Barcelona

En El Blog Alternativo: Vacuna del Virus del Papiloma HumanoEn Discovery Salud: El sinsentido de la vacuna del VPH y El prestigio del premio Nobel de Medicina en entredicho
En El dedo en la llaga: Vacunas, la hora de la verdad (capítulo 18)
En El dedo en la llaga: Cómo se inventan enfermedades
http://armonicosdeconciencia.blogspot.com/2012/09/vacuna-papiloma-humano-119-muertes-y.html

España: La vacuna del papiloma humano terminará en los tribunales

Mavi Ludeña y Mari Ángeles
García, madres de las dos niñas que sufrieron una reacción adversa tras
recibir la vacuna del papiloma humano (VPH) en el mes de noviembre del
año pasado, están estudiando iniciar acciones legales contra el Servicio
Murciano de Salud.

En estos once meses, las niñas han vuelto
a sufrir los síntomas que sobrevinieron tras recibir la vacuna, y las
dos familias han tenido que acudir a la sanidad privada para realizar
estudios radiológicos, psiquiátricos y psicológicos para tratar de
diagnosticar el origen de los intensos dolores de cabeza, los mareos y
los movimientos musculares convulsivos que sufren.

Estas ‘madres coraje’ han participado
este fin de semana en las Jornadas de la Red Ciudadana por la Salud
celebradas en el IES Miguel Cascales de Murcia. Mavi y Mari Ángeles
aportaron sus testimonios, sus sufrimientos durante este largo período
en el que han tratado de encontrar una explicación sobre qué les está
ocurriendo a sus hijas.

«Ha sido una etapa muy
angustiosa, nos llegaron a decir que era algo psicológico y que las
niñas poco menos que se estaban inventando o provocando los síntomas»
, comentaron.

En el mes de noviembre de 2011, las
niñas, alumnas de 2º de ESO en el IES Ginés Pérez Chirinos, recibieron
la primera dosis de la vacuna del VPH en el propio centro educativo.

Horas más tarde, las hijas de Mavi y Mari
Ángeles tuvieron que ser atendidas en el hospital comarcal, junto a
otra compañera, aquejadas de fuertes cefaleas, mareos y mioclonías
(convulsiones y movimientos involuntarios).

Sanidad explicó que las pacientes no
corrían peligro y ha negado que la vacuna haya producido síntomas
graves. Sin embargo, las familias anuncian que acudirán a un
especialista para comprobar si sus hijas sufren una afección en la
mielina del cerebelo.

http://www.laverdad.es/murcia/v/20121029/comarcas/vacuna-papiloma-humano-terminara-20121029.html

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